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España, puente entre el mundo y América Latina

17 de Octubre de 2018
El 82% de las pymes tiene previsto aumentar sus inversiones latinoamericanas durante 2018.

El 82% de las pymes tiene previsto aumentar sus inversiones latinoamericanas durante 2018.

Los años noventa marcaron un punto de inflexión en las relaciones comerciales entre España y Latinoamérica. Dos territorios unidos por lazos culturales, lingüísticos e históricos que dieron un nuevo paso para aumentar su relación comercial. La inversión extranjera directa de España en América Latina se multiplicó por cuatro durante esa década. El 46% de la inversión española se dirigía a esta región. España llegó a convertirse en el segundo inversor internacional en Latinoamérica.

Las empresas españolas aterrizaron en la región aumentando las exportaciones, comprando otras compañías, instalando sus sedes en el continente y con ampliaciones de capital. Una situación que pudo producirse debido a un clima económico favorable, una cultura compartida, un aumento del stock y el alto grado de maduración de las empresas españolas que fueron a Latinoamérica, según destaca un informe de la Universidad Antonio de Nebrija.

Algunos sectores, como la energía, las finanzas, las telecomunicaciones y las infraestructuras, triunfaron en su expansión por América Latina.

La relación entre los dos territorios también se reforzó durante el período de crisis. América Latina se convirtió en un salvavidas para muchas empresas españolas que, tras vivir una gran caída en España, se aferraron a sus negocios en el otro lado del Atlántico. Durante ese período, países como Brasil estaban por delante de España en términos de PIB nominal, y la repuesta de muchas empresas fue refugiarse en esas economías.

Es el caso de Telefónica: América Latina fue la responsable del 42% de su facturación durante la crisis. Indra, por su parte, multiplicó los contratos en la región durante ese período, y Acciona firmó el mayor préstamo concedido a América Latina en energías renovables.
 
De toda la región, tan solo en Venezuela las empresas prevén disminuir su inversión

En la actualidad, esas relaciones comerciales continúan creciendo. De hecho, según un informe del IE Business School, el 75% de las empresas españolas prevén invertir durante este año en Latinoamérica ante la inminente firma del acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, que será el primer pacto de la UE con otra zona económica y no con un solo país.

El 82% de las pymes tiene previsto aumentar sus inversiones latinoamericanas durante 2018. A esto se suma que la Alianza del Pacífico, que incluye a Chile, Colombia, México y Perú, también apuesta por políticas aperturistas a la inversión extranjera.

México, Colombia, Chile y Perú son aquellos países donde más empresas tienen previsto aumentar sus inversiones durante este año bajo el paraguas de la Alianza del Pacífico. De toda la región, tan solo en Venezuela las empresas prevén disminuir lo invertido en 2017. Además, las compañías españolas tienen un gran reconocimiento dentro de la región, como explica el ranking del Monitor Empresarial de Reputación Corporativa, que incluye entre las empresas de mayor prestigio en América Latina a algunas españolas, como Telefónica, Santander, BBVA o Mapfre.

Pero también es importante la inversión que los países latinoamericanos hacen en España. Según las estadísticas del ICEX, entre los veinte mayores inversores en España, cinco son países latinoamericanos: México, Brasil, Venezuela, Argentina y Uruguay.

América Latina es un socio estratégico para España por vínculos históricos, culturales y económicos evidentes. Además de una identidad cultural y lingüística compartida, en los últimos años se han incrementado de manera muy significativa los flujos migratorios bidireccionales, algo que también ha contribuido a entablar nuevos nexos sociales y económicos.
 
Es fundamental mantener los flujos de inversión directa bilateral entre España y Latinoamérica

Tras el aumento de las relaciones comerciales a lo largo de los años y el reconocimiento que existe en la región, España se ha convertido en un puente estratégico entre América Latina y Europa. Entre ambos territorios suman más de 500 millones de consumidores, un gran mercado que estará más unido si prospera el tratado entre Mercosur y la UE.

Las empresas europeas ya tienen una gran presencia en América Latina. Alrededor del 41% de la inversión extranjera directa (IED) en la región es de empresas europeas, y esta presencia es particularmente importante en Sudamérica, según los datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Esta inversión europea está dominada principalmente por España, que representó un 29% de las inversiones europeas en proyectos nuevos en la región y un 29% del monto de las fusiones y adquisiciones europeas en el período 2005-2017. Alemania (16%), el Reino Unido (13%), Italia (12%) y Francia (11%) son los otros países inversionistas más destacados.



Para que España pueda convertirse en un verdadero nexo entre Europa y América Latina, “es fundamental mantener los flujos de inversión directa bilateral entre las dos áreas y evitar entrar en la tendencia proteccionista observada en otras áreas”, señala Nereida González, analista de mercados de AFI (Analistas Financieros Internacionales).

La importancia de esta región para España, desde un punto de vista comercial, está en auge y se ha traducido a su vez en la existencia de dieciocho Oficinas Económicas y Comerciales de la Secretaría de Estado de Comercio, en una extensa red de convenios para evitar la doble imposición y en la lucha contra el fraude fiscal, así como en una serie de Acuerdos para la Promoción y Protección de Inversiones (APPRI) que cubren la mayor parte de los países de la zona.

Desde su ingreso en la Comunidad Europea en 1986, España ha estado promoviendo de manera significativa las relaciones entre la Unión Europea y América Latina, lo que se materializó en el desarrollo, a partir de 1999, de un esquema de cumbres bianuales que reúnen a los jefes de Estado y de Gobierno de ambas regiones, y que han servido para dar un impulso político a los temas de interés común, explican desde la secretaría de Estado de Comercio.

Este mes de noviembre, se celebra una de estas cumbres bianuales en la ciudad de Antigua Guatemala. “América Latina, desde los años noventa, supuso la localización fundamental del grueso de la inversión española.

Con el nuevo siglo, y a pesar de que la UE atrajo a firmas españolas que permitieron un patrón geográfico más equilibrado y diversificado, América Latina ha seguido siendo uno de los principales destinos de la inversión española en sectores clave en el proceso del desarrollo productivo y la modernización social, como la banca, la energía, la gestión de infraestructuras, las comunicaciones, la construcción o la provisión de servicios públicos”, señala Almudena Semur, gerente del Instituto de Estudios Económicos (IEE).

La fortaleza de su unión comercial, a debate
A pesar de la relación histórica entre ambos territorios, la apertura comercial hacia Latinoamérica es menor de lo que cabría esperar, según reconoce el informe Relaciones bilaterales España-Latinoamérica, del Ministerio de Economía, de marzo de 2017. Esto se explica porque a los acuerdos económicos en vigor no se han sumado las reformas estructurales ni la reducción de barreras no arancelarias.

Además, las negociaciones entre Mercosur y la Unión Europea para un acuerdo comercial se encuentran estancadas. “Nuestro país mantiene una privilegiada posición geoestratégica, al pertenecer a la UE y ser la puerta de acceso al Norte de África y a Latinoamérica, por lo que tiene que recuperar el liderazgo institucional de inversiones exteriores en Latinoamérica, actualmente ostentando por EE. UU.”, añade Almudena Semur.

Además, España es, según la gerente del IEE, “el principal actor en las negociaciones entre los países latinoamericanos y europeos para conseguir cerrar un acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur”. Pero aunque aumentan las inversiones de España en Latinoamérica, las exportaciones sí que se han resentido en los últimos años.

En 2016, los últimos datos disponibles, el comercio bilateral entre España y Latinoamérica cayó un 7,3% con respecto a 2015, pasando de 29.300 millones de euros a 27.130. Este descenso se suma al del año anterior, del 5,3%, ya que las relaciones están viviendo una caída desde 2012.


Con estos últimos datos, se constata una tendencia decreciente del comercio bilateral tras el auge registrado en 2012, cuando se produjo una importante apertura comercial de la mano de la crisis. Sin embargo, tanto el volumen total del comercio como el de las exportaciones españolas, aun siendo menores que en los años pasados, siguen estando por encima de los niveles previos a la crisis.

El peso de las exportaciones españolas en América Latina respecto al total ha crecido hasta un 6% en 2015, frente al 4,9% que representaba en 2007. En la misma línea, la importancia de América Latina como proveedor también se ha incrementado, pasando de un 4,6% de las importaciones en 2007 a un 5,4% en 2015, con un pico en 2012 del 7,6%.

Por sectores, la principal exportación a América Latina en 2016 fue de bienes de equipo, con un 36% del total. Destaca asimismo la exportación de productos químicos (18% del total), maquinaria industrial (13,6%), automóvil (8,5%), aparatos eléctricos (8,1%) y textil y confección (7%). Gran parte de la importancia de América Latina para España viene de su función como receptora de inversión directa española.

“Sin la presencia de las empresas españolas en América Latina, nuestra economía sería hoy muy distinta, más débil, volátil y dependiente del ciclo económico español y europeo”, señala el informe de la Secretaría de Estado de Comercio. Actualmente, la región latinoamericana supone un tercio de las inversiones españolas en el exterior. Así, el crecimiento del stock entre 2010 y 2014 fue de un 33%, alcanzando los 124.643 millones de euros. De esta manera, España queda, junto a Estados Unidos, como uno de los principales inversores en la región.
 
El segundo país del mundo que más invierte en Latinoamérica
España es el segundo país del mundo en inversión en América Latina, solamente por detrás de Estados Unidos. Numerosas empresas españolas han comenzado a dar nuevos pasos en el mercado latinoamericano, una tendencia que se iría consolidando en los próximos años, con la llegada de nuevas empresas a países como Brasil, México, Argentina o Colombia.

Hoy, las empresas españolas son líderes en la región en sectores como las telecomunicaciones, banca, energía, infraestructuras, turismo y servicios empresariales, entre otros, a través de empresas como Telefónica, Indra, Hispasat, Endesa, Agbar, Repsol, Mapfre, BBVA, Santander, Meliá, Iberdrola, Abengoa o Técnicas Reunidas. Además, en los últimos años las empresas españolas han ampliado sus inversiones en la región, redoblando su apuesta y confianza por el crecimiento y desarrollo de América Latina.

Por ejemplo, una de las obras de ingeniería más importantes del mundo, la ampliación del Canal de Panamá, la ha realizado un consorcio liderado por la empresa española Sacyr.
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