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Revolución digital

Silicon Wadi, el laboratorio tecnológico de Israel

17 de Octubre de 2018
Israel es la segunda potencia tecnológica a escala mundial.

Israel es la segunda potencia tecnológica a escala mundial.

En Israel hay 140 ingenieros por cada 10.000 trabajadores, la cifra más alta del mundo; el 50% de la población adulta cuenta con un grado académico, y en el país se ubican más de 300 centros de investigación, desarrollo e innovación. La clave de la segunda potencia tecnológica mundial: el empeño en la educación y en la formación de las nuevas generaciones.

Muchas son las ciudades que buscan convertirse en el Silicon Valley de Europa. Sin embargo, Israel ya lo ha conseguido. Se define como Silicon Wadi a una alta concentración de empresas de tecnología alrededor de Tel Aviv o Gush Dan, incluyendo las ciudades de Ra’anana, Herzliya, Cesarea, Haifa, el centro académico de Rehovot e incluso Jerusalén.

Israel es la segunda potencia tecnológica a escala mundial. El nivel de desarrollo tecnológico del país y su estatus como impulsor de nuevas tecnologías se debe al énfasis que han puesto en la educación, la investigación y el desarrollo en todos los ámbitos. En concreto, en Israel hay 140 ingenieros por cada 10.000 trabajadores, la cifra más alta del mundo; el 50% de la población adulta cuenta con un grado académico, y en el país se ubican más de 300 centros de investigación, desarrollo e innovación.
 
En el país hay 320 centros de I+D, ocho universidades, más de 5.000 start-ups y 57 'colleges' de alta calidad

Así, casi 270.000 personas de los 4 millones de israelíes en edad de trabajar lo hacen ya en el sector tecnológico. Para Emilio López Viñuela, director de la Oficina Económica de España en Tel Aviv, el sistema educativo es clave para el éxito tecnológico del país: “Israel ha apostado desde hace muchos años por un modelo de conocimiento e innovación tecnológica y tiene un sistema académico muy bueno desde la educación primaria hasta más allá de la educación superior, y eso constituye una ventaja competitiva frente a muchos otros países”.




En Israel hay el mayor número de start-ups por habitante del mundo: más de 7.000. Para que el país se haya convertido en la meca de las start-ups, el gobierno israelí ha estimulado el desarrollo industrial al ofrecer créditos a muy bajo interés, con fondos del presupuesto para el desarrollo. Hasta un 85% de la financiación de una start-up durante dos años corre a cargo del Ejecutivo. Según los datos del IVC Research Center, en 2016 se crearon 1.200 compañías high tech, de las cuales solo 140 se apoyaron en capital riesgo.

“Elegimos proyectos con un análisis riguroso, considerando cómo son de innovadores y disruptivos, pero también por su funcionalidad, y la financiación depende de la duración del proyecto”, explica Aharon Aharon, CEO de la Autoridad de Innovación, el organismo estatal tractor de las startups en Israel.

En concreto, Israel invierte cada año cerca de 140 dólares por habitante en start-ups tecnológicas, una cifra que en España oscila entre los 2-3 euros por habitante al año. Se calcula que la inversión es de unos 400 millones de dólares en total. 

Aharon describe la receta del éxito israelí con cinco ingredientes: “La inversión privada del Gobierno, el Ejército, la creación masiva de startups, la implicación de la educación y las corporaciones multinacionales”. Así, en el país hay 320 centros de investigación y desarrollo, ocho universidades, 5.269 start-ups innovadoras y 57 colleges de alta calidad, con una población inferior a la que hay actualmente en Cataluña.

Además, el país dedica un 4,25% del PIB a I+D+i, mientras que en España se queda en un 1,3%. Con estas cifras, Israel ocupa el tercer puesto en gasto en investigación y desarrollo a escala mundial, el octavo en preparación tecnológica, el undécimo en innovación, el decimosexto en exportaciones de alta tecnología y el decimoséptimo en logros tecnológicos en la lista Nation Master de países en el mundo por estándares económicos.
 
Mientras que en Israel se producen 249,2 patentes por cada millón de habitantes, en España son 9,1 patentes anuales

Otro récord en el país es el número de patentes o inventos que registra. Mientras que en Israel se producen 249,2 patentes por cada millón de habitantes, en España son 9,1 patentes anuales.

Las multinacionales ya se han fijado en el gran progreso israelí y muchas de ellas ya están establecidas en el terreno o buscan comerciar con el país. Una firma puntera del sector del automóvil como el Grupo Volkswagen ha inaugurado Konnect en Tel Aviv, su nuevo campus para trabajar con el sector tecnológico y proporcionar a los socios locales y a las start-ups israelíes un acceso directo al consorcio automovilístico. Por su parte, la marca checa Skoda ha abierto en Tel Aviv una delegación del Skoda Auto DigiLab, un explorador de start-ups para colaborar en futuras ideas de negocio conjuntas.

Este creciente interés se debe a que Israel ha sido el exportador de varias de las mejores start-ups tecnológicas del mundo, entre las que se encuentran ejemplos como Waze (vendida a Google por 1.000 millones de dólares), Trusteer (a IBM por otros 1.000 millones), Onavo (a Facebook por 120 millones) o Primesense (a Apple por 345).
 
Israel, entre los principales socios comerciales de España en Oriente Medio



Hoy en día las relaciones bilaterales entre Israel y España han alcanzado un alto grado de madurez y entendimiento. Las relaciones económicas y comerciales bilaterales van en aumento, con un mayor interés de las empresas españolas por el mercado israelí, y viceversa, y una mayor involucración de empresas españolas, tanto como principales como subcontratistas, en los numerosos proyectos de infraestructuras actualmente en desarrollo en Israel.

Además, esta relación económica se integra, desde luego, con la tecnología, innovación, inversión productiva y de capital riesgo, así como entre los ecosistemas de emprendimiento, según explica el Instituto Español del Comercio Exterior (ICEX).

En este contexto, también han mejorado las relaciones empresariales, que tuvieron como punto clave la visita del presidente de Israel, Revuén Rivlin, a la casa de los empresarios, CEOE, durante el mes de noviembre. En este encuentro, Rivlin denominó a su país como nación start-up y promocionó “el potencial de los cerebros que se encuentran en el pequeño Estado de Israel”.

En materia de cooperación tecnológica, desde 2007 existe un acuerdo entre el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) y su contraparte israelí, MATIMOP (hoy rebautizada como Autoridad Israelí de Innovación), para promover una mayor colaboración dentro del programa Eureka, que cuenta con financiación descentralizada. En este ámbito, anualmente se lanzan llamadas conjuntas –en 2017, se abrió la novena– para fomentar la cooperación tecnológica y facilitar el acceso a la financiación pública.

Con relación al comercio de bienes, Israel se presenta como uno de los principales destinos de Oriente Medio, junto a Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, y considerablemente por delante de otros países de la zona. La tasa de cobertura del comercio español exterior con Israel (porcentaje de lo que se importa que puede pagarse con lo que se exporta) alcanzó el 225% en 2017 y las exportaciones de bienes se situaron en 1.520 millones de euros, aumentando un 5% con respecto a 2016.

La exportación española a Israel se ha más que duplicado en los últimos siete años, gracias al empuje y tirón de los proyectos de infraestructuras y de las actividades de promoción en nuevos sectores. Además, la evolución del tipo de cambio y el interés mutuo entre las economías y las sociedades de ambos países han animado esta tendencia al alza. Israel ha pasado en pocos años de ser el 40º destino de las exportaciones españolas a ser el 31º en 2016.

La exportación española por capítulos arancelarios en 2017 está cada vez más diversificada, destacando automóviles y motos (20%); aparatos mecánicos (9,5%) y eléctricos (5,6%); agroalimentario (7,2%); cerámica (7%); plásticos (6,6%); prendas de vestir (no de punto, 5,3%; de punto, 4%); producto farmacéutico (4,4%), fundición (4%), y combustibles y aceites (3%).

Con respecto a los sectores de futuro, se pueden nombrar los vinculados a energías renovables, tratamiento de residuos e infraestructuras en general, así como los relativos a determinados servicios high tech. En el caso de las exportaciones a España, los servicios se refieren a los vinculados a la alta tecnología, transporte, informática y software e I+D. En 2017, Israel exportó a España algo más de 100 millones de euros, frente a los 80 millones exportados en 2015.

Por su parte, las inversiones españolas en Israel son tradicionalmente muy escasas y se han venido ligando generalmente a proyectos y concursos internacionales. De igual forma, ha destacado la apertura de tiendas propias por parte de marcas españolas de moda y complementos.

Según el registro de inversiones españolas, el stock de inversión en Israel entre los años 1993 y 2016 asciende a 33 millones de euros, lo que sitúa a Israel en el puesto nº 92 del ranking mundial de países receptores de inversión española. En 2017 y el primer trimestre de 2018, no ha habido prácticamente flujo inversor productivo, aunque sí en materia financiera o inversión en tecnología israelí por parte de las multinacionales españolas.

Sin embargo, las inversiones de Israel en España son bastante más importantes, al menos en términos productivos. De hecho, el stock de inversiones israelíes en España en el año 2016 sitúa a Israel como el inversor mundial número 25 (algo menos de 1.000 millones de euros). En 2017, algo menos de 30 millones de euros fluyeron en forma de inversión de Israel a España.

Sin embargo, en el primer trimestre de 2018 han sido más de 100 millones de euros, lo que muestra una reactivación importante que acerca al punto álgido de 2014, cuando Israel invirtió en España 212 millones de euros.

Las inversiones fueron realizadas principalmente en el sector de extractos minerales, abonos y productos químicos, así como en el sector inmobiliario. Existen empresas interesadas en invertir en España, sobre todo en inversiones inmobiliarias, pero también en sectores como el de los bienes de consumo, el turismo y el agroalimentario.
 
DATOS DE ISRAEL



8,7 mill. de habitantes

75.835 mill. de euros de PIB

4,2% de tasa de paro

62,3% de deuda pública sobre el PIB

–2,11% de déficit sobre el PIB

1.397 mill. de euros ganaron las empresas españolas en exportaciones a Israel en 2017

641,1 mill. de euros invirtieron las empresas españolas en importaciones a Israel en 2017
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