Buscador de la Hemeroteca
Secciones
Opinión

El gato de Cheshire y el Brexit

26 de Febrero de 2019
El gato de Cheshire

El gato de Cheshire

Juan Carlos Barros, abogado, periodista, consultor europeo, y experto short list de la DG Trade de la Comisión Europea para las negociaciones y aplicación de tratados internacionales comerciales.
Si uno se pone a andar acaba uno por llegar a algún sitio, solo es cuestión de andar lo suficiente. Eso es lo que está pasando con el Brexit, que a algún sitio acabará llegando. Ahora bien, uno debe saber adónde uno quiere ir para decidir qué camino va uno a tomar.

Para saber como aplicar  el artículo 50º del Tratado de la Unión Europea nada mejor que, como en el cuento de “Alicia en el Pais de las Maravillas”, preguntar al gato de Cheshire, que era un gato “British shorthair” que parece que están siempre sonriendo enigmáticamente, aunque el enigma lo ponemos nosotros no el gato.

Estaba Alicia perpleja en mitad de un bosque de aquel país jurídicamente tan extraño que tenía una disposición que integra la desintegración, y no sabía para dónde tirar cuando vio al gato de Cheshire sentado en la rama de un árbol y le fue a preguntar:
 
Alicia.- ¿Por favor podría Vd. decirme qué camino tengo que tomar?
Gato.- Eso depende de adonde quieras ir.
Alicia.- No me importa mucho dónde.
Gato.- Entonces tampoco importa el camino..
Alicia.- ..con tal que lleve a alguna parte.
Gato.- De eso puede estar segura, solo tienes que andar lo suficiente.

Dicho lo cual el gato se empezó a retirar como el que se va de la Unión Europea, comenzando por el final o sea por el rabo y terminando por un principio cualitativo, es decir por la sonrisa, la cual permaneció un buen rato flotando en el aire antes de desaparecer. “Había visto antes gatos que sonreían, pero es la primera vez que veo una sonrisa sin gato”, dijo Alicia.

En mecánica cuántica, que es la mecánica a la escala de las partículas o en términos jurídicos de los artículos, se descubrió el “efecto del gato de Cheshire”, que consiste en que una partícula puede separarse de sus propiedades físicas. Concretamente los científicos consiguieron medir cuánticamente la separación de un imán de su poder magnético, el cual (el poder) quedó colgando en el aire como la sonrisa del gato.

Lo cual viene a ser como si a la escala normal, digamos, de un estado democrático de derecho, a alguien que bota, perdón que vota, se le pudiese separar de los botes, digo de los votos. Ahora bien, si al medir la distancia del poder resulta que alteramos la naturaleza de las partículas, es como si al aplicar un apartado de un artículo se convirtiese en un poder manifiesto fuera del cuerpo jurídico.

A todo esto había llegado Alicia a un campo de cricket (ese deporte tan raro al que juegan los ingleses) donde estaban el rey, la reina y la corte, y notó que había algo suspendido en el cielo, como si estuviera prorrogado, que parecía el encabezamiento de un artículo y tras un rato cayó en la cuenta de la cuántica, “pero si es una sonrisa, eso tiene que ser el gato de Cheshire ” dijo y al cabo de otro rato apareció ya la cabeza del gato.
 
- “Que quiten eso de ahí” dijo el rey que se disponía a jugar.
- “Que le corten la cabeza” dijo la reina muy enfadada.

A continuación se produjo un debate entre los asistentes que se lanzaron a hablar muy desordenadamente: el artículo 50.1 establece la retirada, el 50.3 concede la prórroga, el 50.5 dice que se puede solicitar reingresar.

El verdugo sostenía que no podía cortar la cabeza (a un artículo) a menos que estuviese unido a un cuerpo (jurídico). Y la Reina sentenció que si alguien no hacía algo en menos que canta un gallo les iba mandar ejecutar a todos.

Si le preguntas al poder qué hacer es que estás perdido y habrás de volver a la casilla del principio, donde el gato de Cheshire te va a decir que eso depende de adonde quieras ir, para lo cual hay que elegir.

Así queda recompuesto el mencionado precepto europeo, el cual no se puede aplicar y que resulte tan manifiesto descompuesto.
elempresario.com Twitter

Opiniones sobre @elempresariocom

Envía tu mensaje
Comenta el contenido

©2016 Confederación Española de Organizaciones Empresariales CEOE. Diego de León, 50 – 28006 Madrid – CIF: G-28496636 ceoe@ceoe.es