Buscador de la Hemeroteca
Secciones
Opinión

Las perspectivas de la economía

07 de Septiembre de 2018
La Unión Europea contaba con cerca de 158.000 empresas de alto crecimiento, lo que equivale a casi un 10% del total de empresas activas.

En lo que respecta al mercado laboral, en 2017 el empleo creció un 2,6%, según la EPA (483.300 nuevos ocupados).

Fernando Callizo, presidente de la Comisión de Economía y Política Financiera de CEOE.
La economía española volvió a registrar un crecimiento muy notable en 2017, siendo uno de los países de la eurozona con mayor dinamismo. Así, en 2017 el PIB cerró con una tasa de aumento del 3,1%, frente al 2,3% de la eurozona. Además, la composición del PIB ha sido equilibrada, ya que, a pesar del buen comportamiento de la demanda interna, la contribución del sector exterior se mantuvo positiva, excepto en el último trimestre.

Esta evolución ha permitido que continúe la corrección de los desequilibrios macroeconómicos. En concreto, el superávit en la balanza de pagos alcanzó el 2,1% del PIB en 2017, sumando seis años consecutivos de saldo exterior positivo. También se ha reducido el déficit público, que para el conjunto de las administraciones públicas se situó en el objetivo marcado, –3,1% del PIB, en 2017, lo que nos acerca al nivel que marca la UE para iniciar la salida del procedimiento del déficit excesivo (saldo presupuestario algo por debajo del –3% del PIB).
 
“El PIB español cerró 2017 con una tasa de aumento del 3,1% frente al 2,3% de la eurozona"

En lo que respecta al mercado laboral, en 2017 el empleo creció un 2,6%, según la EPA (483.300 nuevos ocupados), y la tasa de paro finalizó el pasado ejercicio en el 16,5%.

Las perspectivas siguen siendo muy favorables en el inicio de 2018. La fortaleza del consumo privado, en línea con la notable creación de empleo, de la inversión y la recuperación del sector constructor, junto con el dinamismo de las exportaciones, está permitiendo que la economía continúe creciendo a buen ritmo.

Las previsiones apuntan a una desaceleración muy gradual, ya que todavía se mantienen elementos de impulso como los bajos tipos de interés y la prolongación de las medidas de política monetaria expansiva del BCE, entre otros, que harán que el crecimiento en 2018 siga siendo elevado.

Además, hay que tener en cuenta que la política fiscal va a ser expansiva, tal como se ha avanzado en la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2018. El aumento de las transferencias a las CC. AA., junto con el incremento de las pensiones (mínimas, contributivas y de viudedad) y la senda de crecimiento pactada para los salarios del personal del sector público y otros colectivos, son una señal del fin del ajuste de la política presupuestaria. De hecho, el techo de gasto del Estado se incrementa un 1,3%, hasta situarlo en los 119.834 miles de euros.

Considerando la favorable evolución de la actividad y el empleo en la recta final de 2017 y la buena marcha de los indicadores y de las expectativas en el inicio de 2018, CEOE prevé un crecimiento de la economía española del 2,8% este año (el Gobierno estima un 2,7%), lo que supone una desaceleración muy gradual que se prolongará en 2019, con un avance del PIB del 2,6%. Con este escenario de previsión, España continuará creciendo más que la media de la Eurozona, y de hecho será el país que más crezca entre los principales países que comparten el euro.

La demanda interna continuará siendo el principal motor del crecimiento, aunque moderará su aportación positiva al PIB en 2018. La inversión en bienes de equipo será el componente más dinámico, debido a las condiciones financieras favorables, a las mejores perspectivas de crecimiento de la economía mundial y de las exportaciones. En cuanto a la inversión en construcción, tras el notable repunte en 2017, se espera cierta moderación en 2018, aunque seguirá creciendo de forma notable.
 
“El empleo podría crecer a un ritmo del 2,5% en 2018 y 2,3% en 2019, generando 900.000 nuevos ocupados "

Según las previsiones de CEOE, esta tendencia de gradual moderación en el ritmo de actividad tendrá su impacto en la creación de empleo. El empleo en términos EPA podría crecer a un ritmo del 2,5% en 2018 y 2,3% en 2019, lo que supone que, en la suma de estos dos años, habrá 900.000 nuevos ocupados. Mientras, el número de parados continuará reduciéndose paulatinamente y podría situarse por debajo de los tres millones de personas en 2019. La tasa de paro también caerá, del 17,2% de media anual en 2017 al 15,1% en 2018 y al 13,1% en 2019.

A pesar de estas favorables perspectivas para la economía española, no podemos caer en la complacencia. La economía española tiene todavía grandes desequilibrios pendientes, como son los altos niveles de endeudamiento interno y externo, la elevada tasa de desempleo y la brecha de desigualdad social, que nos hacen más vulnerables ante episodios de crisis.

Si España quiere estar en el grupo de cabeza de los países más avanzados, hay que seguir ahondando en el proceso de reformas estructurales para hacer una economía más competitiva y eficiente. Ésta es la clave para generar bienestar y que se beneficie toda la sociedad.

Para más información consulte el tercer número de la revista Empresario.


 
elempresario.com Twitter

Opiniones sobre @elempresariocom

Envía tu mensaje
Comenta el contenido

©2016 Confederación Española de Organizaciones Empresariales CEOE. Diego de León, 50 – 28006 Madrid – CIF: G-28496636 ceoe@ceoe.es