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Brexit y la competencia one-off

07 de Septiembre de 2018
El negociador jefe de la UE para el Brexit, Michel Barnier y el secretario de Estado británico para la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), David Davis.

El negociador jefe de la UE para el Brexit, Michel Barnier y el secretario de Estado británico para la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), David Davis.

Juan Carlos Barros, abogado, periodista, consultor europeo, y experto short list de la DG Trade de la Comisión Europea para las negociaciones y aplicación de tratados internacionales comerciales.
Las negociaciones del Brexit se llevan a cabo, por parte de la Unión Europea, siguiendo un procedimiento establecido que está formado por distintos actos, unos jurídicos y otros no, y donde intervienen diferentes instituciones asumiendo competencias igualmente diversas.

En la cúspide de esos actos están las directrices, que son elaboradas por el Consejo Europeo, que es un órgano político creado por el Tratado de Maastricht, que antes era lo que se llamaban las “cumbres” de Estados, y donde ahora hay un presidente fijo para que parezca que es algo más sólido, pero que no lo es. Después, interviene el Consejo de la Unión Europea (o Consejo a secas), que era el antiguo Consejo de los Estados en la Comunidad Económica Europea, que adopta unas directivas basadas en las directrices. Y finalmente, está la Comisión Europea, que es quien sale al terreno de juego y pone en práctica la táctica.

En las directivas (que no hay que confundir con las directivas que son actos jurídicos, aunque se llaman igual) el Consejo ha dicho que el artículo 50º del Tratado de la Unión Europea confiere a la Unión Europea una “competencia horizontal excepcional” para cubrir todas las materias necesarias para la retirada del Reino Unido, que esa competencia tiene una naturaleza “one-off” y  que no afecta a  la distribución de competencias entre la Unión Europea y los Estados. No obstante, al hacer esa afirmación el Consejo, vulnera el artículo 19º del Tratado de la Unión Europea que dice que la interpretación del derecho corresponde al Tribunal de Justicia; pero, además, se plantea una cuestión previa semántica:

“One-off” no significa que algo (en este caso, una competencia) sea excepcional, porque entonces diríamos “one-of”, que es, a su vez, una contracción de “one of a kind”, o sea único en su clase. Si “off” aparece con un uno delante, también puede aparecer con un dos o con un tres, o con cualquier otro número, porque su verdadero significado es cantidad de cosas que salen de un proceso de fabricación. O sea, que por esa regla de tres, podría, peligrosamente, haber muchas mas competencias “one-off” en la Unión Europea.

“Off” significa estar fuera o lejos (se dice off shore, por ejemplo, para referirse a las empresas extraterritoriales). ”Off” quiere decir también apagar (apagar la televisión, por ejemplo, no un incendio) y también puede utilizarse para decir que algo es raro. Luego hay expresiones informales como “be off”, que es equivalente a si en español dijéramos “pirarselas”, que tampoco es una expresión muy fina que digamos.

Ahora bien, la más conocida de todas las utilizaciones de “off” es, por su relación con el fútbol, off-side o sea estar en fuera de juego o en órsay, como diría un aficionado clásico. La regla 11ª de la FIFA dice lo siguiente: Un jugador está fuera de juego si se encuentra más cerca de la línea de meta contraria que el balón y el penúltimo adversario. Es decir, más adelantado que todos los jugadores del equipo contrario (normalmente los defensas, si es que están en su sitio) menos el portero (si es que está en donde tiene que estar, o sea debajo de la portería).

La aplicación de la regla suele ser muy polémica, como es de sobra conocido y hay varias circunstancias que se deben tener en cuenta reglamentariamente: No hay fuera de juego desde un saque de meta, un saque lateral o un saque de esquina; tampoco si el jugador recibe el balón en su propio campo o está a la altura de los adversarios ( o sea en línea con ellos), o si algún jugador del equipo contrario le habilita porque toca la pelota.

La sanción por esta infracción en el fútbol no es muy severa, pues consiste solo en un tiro libre indirecto, pero en la Unión Europea la sanción por ponerse en fuera de juego debería ser mayor, no vamos a decir que la expulsión porque entonces facilitaríamos mucho las cosas, pero por lo menos una tarjeta amarilla.
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