Buscador de la Hemeroteca
Secciones
Opinión

Pacto industrial por la competitividad

07 de Septiembre de 2018
Los países con mayores índices de desarrollo son aquellos que pueden agregar más valor a sus productos

Los países con mayores índices de desarrollo son aquellos que pueden agregar más valor a sus productos

José María Triper, director de Comunicación de CESCE
El crecimiento alcanzado por la economía española en 2017, el mayor de las grandes economías del euro por cuarto año consecutivo, nos ha permitido recuperar los niveles previos a la crisis y, muy probablemente, salir del procedimiento de déficit excesivo de la UE antes de finalizar el primer semestre de este año. Un éxito indudable el de la recuperación al que, sin embargo, le quedan dos asignaturas pendientes: el empleo y la deuda pública.

Un endeudamiento que sigue en niveles muy elevados, llegando a casi el 100 por ciento del PIB, triplicando casi la que había antes de la crisis financiera. Además, seguimos teniendo la segunda tasa de paro más alta de la Unión Europea y que más de 3,4 millones de españoles siguen sin empleo. Sin embargo, es necesario también reconocer que nuestra tasa de paro ha disminuido en más de diez puntos porcentuales desde su nivel máximo en 2013 y que con la subida de cotizantes del año pasado la Seguridad Social suma ya más de 18,4 millones de afiliados, la cifra más alta desde 2008, el primer año de la crisis.

Es, pues, a la corrección de estos desequilibrios hacia la que deben dirigirse los esfuerzos del gobierno, de los partidos políticos y de los agentes sociales, encaminados a alcanzar grandes acuerdos que permitan impulsar el necesario cambio de modelo productivo asentado sobre una apuesta firme por las nuevas tecnologías, las políticas de investigación, innovación y desarrollo, la educación, la formación en las empresas y potenciar la internacionalización de las empresas. Eso es lo que demandan las sociedades desarrolladas, el mercado global y la garantía de futuro.

Ello exige, como gran prioridad un gran pacto nacional por la educación que permita aumentar la calidad de nuestro capital humano para superar así uno de los grandes hándicaps de nuestra economía, apoyada tradicionalmente en sectores de escasa innovación y mano de obra poco cualificada y temporal. En paralelo, es necesario también un gran Pacto de Estado por la Industria que impulse la inversión en el desarrollo tecnológico y la economía digital, estimule el desarrollo de las infraestructuras y promueva la internacionalización de las empresas. Un aspecto este último clave para garantizar la solidez de la recuperación tras haber sido un motor esencial en la superación de la crisis.

Cierto es que los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que la industria española ha salido ya de ese pozo en el que se hundió el año 2009 y su peso en el PIB nacional se sitúa de nuevo en ese 16,4 por ciento que aportaba en 2007, justo antes del inicio de la crisis.

Pero también lo es que esta cifra es una de las más bajas de la Unión Europea, que supone menos de la mitad del 34 por ciento del PIB que llegó a representar en 1970 y que aún estamos muy lejos de cumplir ese objetivo deseable de crecer hasta el 20 por ciento del PIB en 2020 lo que, en opinión de los analistas, posibilitaría la creación de 1,5 millones de nuevos puestos de trabajo, 600.000 de ellos de forma directa.

Y esto es grave porque esto revela que no se ha producido el imprescindible cambio de modelo productivo que necesita este país y que seguimos teniendo un crecimiento económico basado exclusivamente en la construcción y en los servicios. Y no es malo ser un país de servicios, lo negativo es ser un país de servicios de baja capacitación y escaso valor añadido que nos deja fuera de la competitividad internacional, de la modernidad y del crecimiento para condenarnos a ser una economía de segunda y dependiente.
elempresario.com Twitter

Opiniones sobre @elempresariocom

Envía tu mensaje
Comenta el contenido

©2016 Confederación Española de Organizaciones Empresariales CEOE. Diego de León, 50 – 28006 Madrid – CIF: G-28496636 ceoe@ceoe.es