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Todas las claves para exportar e invertir en Bulgaria

27 de Marzo de 2019
Imagen de Sofía, Bulgaria.

Imagen de Sofía, Bulgaria.

España es uno de los principales socios comerciales de Bulgaria, uno de los principales inversores en el país, uno de los primeros destinos de la emigración económica búlgara y el segundo mayor origen de las remesas de emigrantes (entre 8,1% y 3,1% del PIB búlgaro en los últimos 15 años).

Las relaciones bilaterales entre España y Bulgaria son excelentes (existe un tratado de amistad bilateral de 1993) y son socios en las estructuras euroatlánticas (Unión Europea, OTAN, OSCE, etc.). España siempre ha apoyado la integración de Bulgaria en los organismos internacionales de los que nuestro país es miembro.

Sin embargo, la región conocida como Sudeste Europeo, de la que forma parte Bulgaria, Croacia, Grecia y Rumania, fundamentalmente, no se encuentra entre las prioritarias para España, a pesar de lo cual, las relaciones económicas son relativamente intensas en comparación con las que mantienen otros países de nuestro entorno tradicionales socios de los países de la zona (Alemania, Italia, Francia, Austria, Países Bajos).

En 2017, España fue el sexto proveedor y el noveno cliente de Bulgaria. Los intercambios totales alcanzaron los 2.344 millones de euros. Desde el año 2008 la balanza bilateral es favorable a España, con una cobertura que supera normalmente el 200%. En 2017 la tasa de alcanzaba el 221,3%, tras un leve descenso en el año anterior, debido a una fuerte recuperación de las exportaciones españolas con un crecimiento del 104,2% frente al mismo periodo de 2016, por un valor de 1.615,1 millones de euros, y un menor incremento de las importaciones del 15,0%, por un total de 729,7 millones de euros. 
 
 


La exportación española de servicios ha pasado de 130,8 millones de euros, en 2011, a 247,9 millones de euros, en 2017, si bien a partir de 2014 la tendencia es negativa (máximo en 2013 con 392,3 millones). Los sectores que más peso tuvieron en las exportaciones españolas de servicios en 2017 fueron los servicios empresariales (86,8% del total), con 215,2 millones y un crecimiento negativo respecto al periodo anterior del -6,6%; le siguen los servicios de transportes, con 19,7 millones (-34,3%), y los informáticos y de información con 6,8 millones (-32,6 %), según los datos del ICEX. 

Las importaciones de servicios procedentes de Bulgaria presentan una tendencia positiva para los cuatro años que existen datos: en 2014 nuestras importaciones fueron de 129,5 millones de euros, de 144,3 millones en 2015, de 173,6 en 2016 y 179,3 millones en 2017. Los principales sectores de importación son los servicios de transporte que con 162,2 millones de euros representan el 90,5 % del total, seguido de los servicios empresariales con 11,8 millones (18,9 %) y los servicios informáticos con 1,5 millones (-35,5%).

En lo que se refiere al turismo, en 2017 visitaron España 170.944 ciudadanos búlgaros, de los que 83.376 lo hicieron por motivos de turismo. Esto representa un 22,6% más de viajes que en el mismo periodo de 2016 (en 2016, la cifra había aumentado, a su vez, en un 22,3% respecto a 2015) y un 22,3% más de turistas (17,8% de aumento en 2016 respecto a 2015).

En 2017, visitaron Bulgaria 89.155 españoles (un 40,4% más que el año 2016), de los que 27.305 lo hicieron por motivos de turismo (24,48 % más que en 2016).

En términos de stocks acumulados, las inversiones españolas acumuladas netas en 2004-2017 ascienden a 1.013,3 millones, siendo 2007 el año de mayor flujo con 418 millones. Los principales sectores de inversión fueron: el inmobiliario, la producción industrial, los servicios y las energías renovables. En el año 2017, España retrocedió al puesto 13º, desde el 12º del año anterior y el 10º del año 2015. Esta posición contrasta fuertemente con la posición de España en el periodo 2005-2010 en la que nuestro país se situaba entre los cinco mayores inversores.

En términos de flujo, la inversión neta española anual muestra un comportamiento errático que también sigue Reino Unido, probablemente por el peso dominante del sector inmobiliario en las inversiones originarias de ambos países. Como factores específicos de España, el gran movimiento inversor en los años 2005-2010 tenía un marcado carácter especulativo-inmobiliario: fuertes inversiones en época de bonanza económica buscando una diversificación de cartera, en espera de que los precios se multiplicasen, como ha sucedido en otros países de la Ampliación.

Este fuerte movimiento no se ha producido. Es más, la crisis, en Bulgaria y en España, redujo el valor de los activos inmobiliarios en Bulgaria dejando, al tiempo, a las empresas españolas seriamente afectadas en su liquidez, de forma que, cuando se han ido recuperando los precios y las transacciones en el mercado búlgaro, las empresas españolas han empezado a vender sus activos “para hacer caja” y repatriar los beneficios a sus matrices.

La composición, tanto de las importaciones, como de las exportaciones se ha mostrado muy estable los últimos años. La principal partida en la exportación española a Bulgaria ha sido en los últimos años el mineral de cobre (62,8% del total exportado en 2017). A mucha distancia, figuran las exportaciones de vehículos automóviles (5,3%); carne (5,1%), máquinas y aparatos mecánicos (4,0%) y las manufacturas plásticas (1,8%).

Por lo que respecta a la importación, los principales capítulos en la importación origen Bulgaria en 2017 son: cereales (44,8%, en especial trigo), aparatos y material eléctrico (10,2%), semillas oleaginosas (4,7%), prendas de vestir (5,6 %), máquinas y aparatos mecánicos (4,4%).
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