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Todas las claves para exportar e invertir en Polonia, la economía más dinámica de la UE

08 de Noviembre de 2018
Varsovia, Polonia.

Varsovia, Polonia.

Las relaciones entre España y Polonia se han intensificado recientemente. Se mantienen con regularidad cumbres bilaterales de alto nivel y el comercio entre ambas partes crece cada año.

Desde su entrada en la Unión Europea en 2004, Polonia ha experimentado una notable transformación económica. De hecho, en los últimos años ha sido el Estado miembro que mayor dinamismo ha mostrado, con tasas de crecimiento próximas al 3% y un PIB que sobrepasó el 4% en 2017. Como consecuencia, tanto el empleo como los salarios están mostrando una evolución positiva. El paro llegó al 6,6% el pasado año.

Polonia ha pasado de tener un coeficiente de desigualdad en ingresos relativamente bajo a considerarse país de rentas altas en pocos años. Además, cuenta con una de las menores diferencias regionales internas en términos de PIB por habitante.

Durante la crisis, su economía logró resistir con crecimientos positivos, llegando al 4,5% en 2011. El crecimiento económico de Polonia en los últimos años es un caso de éxito que responde a diversos factores. Uno de los elementos que han contribuido de forma significativa a esta favorable coyuntura es la ayuda financiera de la Unión Europea a través de fondos estructurales y de preadhesión.

Polonia también ha sabido impulsar un mercado financiero que hace tres décadas era casi inexistente y hoy es uno de los más avanzados a nivel tecnológico. Además, presta un gran apoyo a las pymes, a las que ofrece facilidades de financiación para crecer e innovar.

La educación es otro de los factores de éxito de la economía polaca. Los resultados obtenidos en el informe PISA de la OCDE sitúan a este país entre los más destacados de Europa y en el puesto duodécimo a nivel mundial en 2014. También es destacable la mentalidad emprendedora, muy extendida entre los graduados que salen de las universidades para acceder al mercado laboral.

En Polonia se da una cultura empresarial caracterizada por reunir aspectos como la creatividad, el esfuerzo y un fuerte deseo de transformación. Se trata de un modelo que alienta el crecimiento. La actividad económica en Polonia se concentra en las grandes ciudades, como Varsovia, Cracovia, Wroclaw, Poznan y Katowice; así como en las catorce Zonas Económicas Especiales distribuidas a lo largo del país. La zona entre Wroclaw y Cracovia es la más industrializada, donde se aglutinan los principales distritos industriales de los sectores automoción y electrodomésticos.

Relaciones económicas bilaterales
El acceso de productos españoles al mercado polaco no se encuentra obstaculizado por barreras o prohibiciones de ningún tipo. España es el noveno cliente de Polonia y ocupa la duodécima posición entre los principales proveedores del país eslavo. En 2016, el volumen de nuestras exportaciones a Polonia fue de 5.046 millones de euros y el de las importaciones de 5.506 millones.

En 2017, las exportaciones llegaron a los 5.785 millones de euros, mientras las importaciones polacas con destino al mercado español alcanzaron un valor de 5.847 millones. En lo que va de año, los principales sectores de la exportación española a Polonia son automóviles, equipos, confección, materias primas, productos de fundición, hortalizas, carne, frutos cítricos, productos farmaquímicos, material eléctrico y calzado.

Las importaciones españolas de productos procedentes de Polonia en el transcurso de 2018 se han centrado en sectores como el de equipos y componentes, automóviles, electrodomésticos, cigarrillos, muebles, cobre, productos de fundición, materias primas y equipos de hardware. Según datos disponibles de 2016, España fue el quinto país inversor en Polonia, con más de 10.260 millones de euros. Por su parte, en 2017 Polonia ocupó el puesto 26 como destino de la inversión española, mejorando su posición respecto a los años anteriores.

Oportunidades en negocio
Existen importantes proyectos promovidos por el gobierno polaco en el ámbito de las infraestructuras de transportes, en los que empresas españolas podrían optar a licitaciones. Para ello, se han reservado más de 20.000 millones de euros con destino a diversas inversiones a lo largo del período 2017-2020.

Se pretende modernizar la red ferroviaria de larga distancia, incluyendo la adquisición de nuevos trenes y la remodelación de estaciones. También hay proyectos para ampliar el calado del canal del puerto de Szczecin y ampliar con nuevas terminales el puerto de Gdansk. Las carreteras polacas necesitan integrarse a la red europea y para ello están en marcha proyectos que permitirán en los próximos años la construcción de un importante número de carreteras nacionales y autovías.

Otro sector de oportunidad es el medioambiental, con proyectos para desarrollar plantas para el tratamiento de residuos urbanos en grandes ciudades, así como para desarrollar e incentivar el vehículo eléctrico como modo de transporte, tanto público como privado. En el sector energético hay planes para la construcción de una central nuclear y de otras plantas de ciclo combinado y gas.

El sistema de defensa polaco necesita adaptarse a las nuevas necesidades y hay importantes inversiones previstas para renovar material y modernizar el sector. Las tecnologías de la información y la comunicación ofrecen interesantes oportunidades en los proyectos previstos para ampliar el acceso a la banda ancha y a los servicios electrónicos en la Administración pública y en el sector educativo.

En los últimos años, el consumo en Polonia ha crecido de forma notable. Los centros comerciales son cada vez más demandados. Las empresas españolas de los sectores de bienes de consumo tienen buenas posibilidades en el mercado polaco, que cuenta con más de 38 millones de consumidores potenciales que disponen de un nivel de vida en ascenso.

En la industria hay oportunidades en los sectores que ofrecen ahorro de costes por precio o tecnología. En el sector servicios existe gran demanda de servicios de ingeniería y construcción relacionados con la renovación de infraestructuras.

El sector industrial sigue siendo una de las bases de la economía polaca, que está recibiendo importantes inversiones extranjeras centradas en la producción de manufacturas. La importación de bienes de equipo, material eléctrico y suministros seguirá teniendo una alta demanda en los próximos años. Las inversiones de empresas extranjeras en Polonia se concentran en el sector automoción, en los servicios a empresas y en sectores con alto componente en I+D.
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