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Guerra comercial

China denuncia a EEUU ante la OMC por los aranceles contra el aluminio y el acero

10 de Abril de 2018
Xi Jinping, presidente de China.

Xi Jinping, presidente de China.

El Gobierno chino presentó formalmente ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) una denuncia contra EEUU por los aranceles del 25% y del 10%, respectivamente, que Washington ha impuesto a determinados productos de acero y de aluminio procedentes del gigante asiático.

Se trata de la segunda denuncia de Pekín ante la OMC después de la que presentó el pasado día 5 por los aranceles por valor de 50.000 millones de dólares que EEUU ha anunciado que impondrá a una lista de 1.300 productos chinos, que incluyen tecnología punta de las industrias aeroespacial y robótica.

De hecho, China ya advirtió que contraatacará "contundentemente" ante las medidas arancelarias de Estados Unidos y aseguró que está preparada para pagar el precio de una guerra comercial que, aunque no desea, no tiene miedo a ella.

"Si EEUU persiste en su comportamiento de unilateralismo y proteccionismo comercial, ignorando la oposición de China y de la comunidad internacional, China va a seguir hasta el final a cualquier precio y contraatacará contundentemente", aseguró el Ministerio de Comercio chino en un comunicado.

El Gobierno de China aseguró que no es posible conducir las negociaciones con Estados Unidos para evitar una guerra comercial entre las dos principales economías, debido a las amenazas impuestas por Washington en forma de aranceles. "Bajo las actuales circunstancias es imposible emprender negociaciones comerciales, y las fricciones son culpa de Estados Unidos", destacó en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Geng Shuang.

"Estados Unidos por un lado utiliza las sanciones como amenaza y por otro dice querer iniciar negociaciones, pero no sabemos cuál es el verdadero motivo tras esto", subrayó la fuente oficial, que insistió en que China responderá a las medidas proteccionistas de EE.UU. con las contramedidas que sean necesarias. 

Esta reacción de China, se produjo tras el anuncio del presidente de EEUU, Donald Trump,  de imponer 100.000 millones de dólares en aranceles a China, adicionales a los 50.000 millones ya anunciados a cientos de productos chinos, como contraataque a las tarifas con las que el gigante asiático castigó a Washington esta semana.

Trump ordenó a la Oficina del Representante de Comercio Exterior de EE.UU. que "identifique los productos para imponer tales aranceles" de 100.000 millones de dólares "a la luz de la injusta represalia de China".

China anuncia más apertura económica en plena tensión comercial con EEUU
El presidente chino, Xi Jinping, prometió más protección de los derechos de propiedad intelectual y una bajada de aranceles a la importación de productos extranjeros, pero no aludió a la creciente tensión comercial con EEUU en el discurso de tono pacífico y aperturista que dio en el Foro de Boao.

La estrategia de desarrollo de la segunda potencia económica mundial consistirá en abrirse al exterior, sobre todo en sectores como el financiero (banca y seguros) o el automovilístico, para el que anunció una reducción de los aranceles a la compra de vehículos extranjeros. China aumentará así su volumen de importaciones con el objetivo de equilibrar su balanza comercial, en la que acusa un fuerte superávit económico visto con recelo en el exterior, y de ofrecer más productos competitivos a la población.

Xi destacó que China reforzará la protección de los derechos de propiedad intelectual tanto de empresas nacionales como internacionales (una inquietud constante de las foráneas) y que "cumplirá con las reglas del comercio internacional, aumentará la transparencia y fomentará la competencia del mercado", oponiéndose al monopolio.

Además, de aquí a junio el Gobierno culminará la revisión de la lista negra de sectores en los que se prohíbe o limita la entrada de empresas extranjeras, y que se eliminarán las restricciones al capital foráneo en algunos segmentos para facilitar la asignación de recursos. Todo ello servirá para crear un "ambiente atractivo para la inversión" exterior, un mensaje que Xi repitió reiteradamente en la conferencia económica de Boao, considerada el "Davos asiático", que comenzó el domingo en la ciudad homónima de la isla tropical de Hainan, fue inaugurada oficialmente hoy y concluye mañana.

A pesar de la escalada de tensión que se ha producido recientemente entre China y EEUU por las respectivas imposiciones de aranceles, una "batalla" que desató Donald Trump, el presidente chino mostró un tono no beligerante y no hizo ninguna mención directa a la situación comercial entre ambas potencias. Sí recalcó no obstante que "la mentalidad de la Guerra Fría está ahora más fuera de lugar que nunca" y que "solo el desarrollo pacífico puede dar resultados beneficiosos para todos".

"Apertura o aislamiento, progreso o retroceso, la Humanidad tiene una gran decisión que tomar", planteó ante una audiencia que contaba con la presencia de Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, o de Antonio Guterres, secretario general de la ONU, entre otras autoridades.

En su discurso posterior Lagarde felicitó a Xi por su afán aperturista y celebró especialmente la prometida protección de los derechos de propiedad intelectual, aunque recomendó al país que termine con las fracturas digital, regulatoria y de innovación. Los sectores económicos a los que hizo referencia Xi para liderar la apertura económica de China fueron el financiero, sobre todo la banca y los seguros, el automovilístico, las manufacturas y la industria de semiconductores.

Avanzó que se aprobarán medidas para atraer activos extranjeros del sector bancario y de inversiones, al tiempo que en el sector seguros se reducen los requisitos al capital extranjero y a los negocios domésticos para expandirse.

La liberalización de las finanzas se culminará "pronto", vaticinó, y "el sector financiero chino será más competitivo", con más áreas de cooperación entre China y los mercados internacionales.

China celebra este año el cuadragésimo aniversario de la apertura de su economía, un rumbo que fue "clave" para alcanzar el ritmo de crecimiento medio del 9,5% anual de su Producto Interior Bruto en las últimas cuatro décadas, resaltó Xi, quien apuntó que "solo se puede conseguir más crecimiento con más apertura". "La apertura es una decisión estratégica necesaria para el desarrollo. Impulsar la globalización económica beneficiará a todo el mundo", destacó.
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