Buscador de la Hemeroteca
Secciones
Nuevas tendencias

Los diseñadores españoles miran más allá de su zona de confort

10 de Julio de 2018
diseñadores españoles

Se han visto camisas y vestidos de satén y seda de tonos tierra, sujetos a la cintura con grandes cordeles y aplicaciones metálicas de inspiración marroquí.

Agencia EFE
Toda firma de moda sueña con tener un estilo definido y reconocible, pero, a veces, esto puede jugar en su contra y llevar a los diseñadores al estancamiento. Por eso, algunos creadores están aprovechando esta edición de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid para aventurarse brevemente fuera de su zona de confort.

Miguel Marinero, María Escoté y Pedro del Hierro han tomado la pasarela de IFEMA en la segunda mitad de esta jornada de desfiles. A pesar de moverse en espectros completamente dispares de la moda, las tres firmas han coincidido en un interés común: no caer en la repetición.

De ahí que Marinero se haya atrevido con su primera colección de primavera-verano, María Escoté se haya enfrentado a los chándales y el tafetán, y Nacho Aguayo y Álex Miralles, los actuales diseñadores de Pedro del Hierro, le hayan dado una vuelta de tuerca al archivo estilístico de la firma.

África es una inspiración más que recurrente en las colecciones de verano, y Miguel Marinero ha querido profundizar en el continente negro con un tour por Sahel: la zona de transición entre el desierto del Sáhara y la sabana de Sudán del Sur, en la que se ha inspirado para su nueva colección. La primera de la casa para la temporada de primavera-verano.

La firma, que acostumbra a pensar en las mujeres de ciudad, ha mirado en esta ocasión al desierto para fundirse con el sirocco. Sus nuevas musas ya no caminan por zonas cosmopolitas, sino que emergen de una tormenta de arena gracias a los diseños en organza, como unos pantalones largos, amplios, en una gama desigual de grises que les confieren la apariencia de una nebulosa.

Los  diseñadores españoles evolucionan en sus imaginarios
Los tejidos semi transparentes y fluidos han sido fundamentales para recrear las formas sinuosas del desierto, que se traducen en camisas y vestidos de satén y seda de tonos tierra, sujetos a la cintura con grandes cordeles y aplicaciones metálicas de inspiración marroquí.

De pronto, en medio del desierto, emerge un oasis compuesto por una serie de prendas de organza geométrica en color lapislázuli. Pantalones, faldas, blusas y alguna chaqueta para verano se visten de esta tela, cuyos recovecos transparentes revelan partes del cuerpo de la mujer.

Tampoco han pasado desapercibidos unos vestidos de algodón de seda pintados a mano con trazos de oro, plasmados irregularmente con pinceles y esponjas para asemejarse a los destellos que surgen entre la arena de las dunas. Piezas trabajadas de manera artesanal para lograr unos corsés drapeados con los que Nicolás Marinero ha querido "volver a los principios de la costura hecha a mano".

Y si Miguel Marinero se ha atrevido con su primera colección para verano, María Escoté también ha salido de su zona de confort con una propuesta que habla de Las Supernenas y Coco Chanel a través de la reinterpretación del chándal. Un concepto que a ella misma le resultaba caótico mientras lo explicaba en "backstage", tal como ha confesado con humor, pero que ha cobrado sentido en los diseños.

"Las Supernenas", la mítica serie de dibujos emitida a finales de la década de los 90, cumple 20 años. Un aniversario que María Escoté quería celebrar. Y es que, para ella, estas niñas con poderes sobrenaturales son una de las primeras referencias televisivas de "las mujeres empoderadas".

diseñadores españoles

Aquí es donde entran en juego la fundadora de Chanel -que para Escoté siempre ha sido "la súper nena de la moda"- y los trajes de chándal: piezas sencillas, cómodas y funcionales que son el uniforme perfecto para las Supernenas de carne y hueso. Esas mujeres que trabajan durante todo el día.

De la combinación de estos tres factores ha nacido una colección potente y divertida, que parte de un traje de "tweed" (el favorito de "mademoiselle" Chanel, en versión multicolor), para pasar a trajes de lurex y punto de viscosa, hasta desembocar en la traca final: una serie de variaciones del chándal, en tafetán, que ha culminado con uno para novia de cortes noventeros, velo incluido.

diseñadores españoles

Trabajar con este material brillante ha sido todo un reto para la diseñadora, que hasta ahora lo había evitado porque, según ha explicado, le recordaba a una moda "muy de señora".

Paradójicamente, ha encontrado en él la materia prima perfecta para sus conjuntos deportivos y ultra juveniles, que evolucionan hacia trajes "de cóctel" compuestos por una faldas con volantes cruzados, femeninos "tops" y chaquetas de chándal.

La sofisticación del estilismo de gimnasio, que Escoté ha logrado con volantes XXL y tiras de "strass" sobre fondos verdes, azules y rojos, los colores de las Supernenas originales. Sus caras y sus ojos se han convertido en ingeniosos estampados que decoran piezas como un traje negro de chaqueta con flecos bordados a mano.

diseñadores españoles

El cierre de la pasarela de IFEMA le ha correspondido a Pedro del Hierro, la firma del grupo Cortefiel que, tras el éxito de su anterior colección en el Museo del Ferrocarril, ha vuelto a la pasarela oficial de Madrid con el objetivo de crearse "un nuevo ideario" aplicando uno de los nuevos modelos de negocio de la moda, el "See Now, By  Now" (lo veo, lo compro).

Así lo ha explicado Nacho Aguayo, director creativo de la línea femenina de la firma, quien ha confesado su "obsesión" por "no presentar humo". Por eso, el tándem creativo que completa Álex Miralles ha mostrado prendas fuertes, consistentes con patrones setenteros y apuntes barrocos.

Para este desfile, en el que ha contado con la participación de la "top" española Blanca Padilla y de la internacional Carmen Kass, Aguayo ha revisado los archivos y las primeras prendas de la firma allá por 1974, para recuperar el escote cazuela y la paleta de color oscura, compuesta por marrones, burdeos y dorados.

La renovación ha venido en forma de pantalones cañeros que aportan un aire fresco a la oferta nocturna y de gala de la firma. "He introducido mucho pantalón, me gusta que la mujer no solo tenga que ir a una fiesta con el vestido de princesa", dice Aguayo, que en la parte más "casual" ha incluido trajes sastre.

Otra sorpresa ha sido la recuperación del único bolso que diseño Pedro del Hierro, una cartera de mano que se ha reeditado en formato XL y mediano, además del tamaño original. Un equilibrio entre el ADN de la firma y las nuevas necesidades de un público que demanda una moda cada vez más polivalente y apta para la mujer todoterreno. 
elempresario.com Twitter

Opiniones sobre @elempresariocom

Envía tu mensaje

©2016 Confederación Española de Organizaciones Empresariales CEOE. Diego de León, 50 – 28006 Madrid – CIF: G-28496636 ceoe@ceoe.es