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Los nuevos zapatos "made in Spain"

02 de Marzo de 2018
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Miista: zapatos con alma gallega y estilo londinense.

Agencia EFE
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Miista: zapatos con alma gallega y estilo londinense.

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Miista: zapatos con alma gallega y estilo londinense.

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Miista: zapatos con alma gallega y estilo londinense.

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El calzado español va mucho más allá de las menorquinas y los zuecos y estas seis firmas "made in Spain" son la prueba. Sus diseños aúnan la tradición zapatera de levante con el espíritu creativo de ciudades como Madrid, Londres o Nueva York, generando un ADN único que triunfa en España y más allá.

Quien identifique los zapatos fabricados en territorio nacional con los mocasines de abuelo está muy equivocado. Y es que la Marca España se renueva constantemente gracias tanto a la innovación de firmas familiares con años de experiencia, como a aquellas recién nacidas, obra de diseñadores que no alcanzan los 30 años.

Es el caso Miista, de Laura Villasenin, natural de una zona rural del norte de Galicia. De pequeña se mudó al este de Londres y en 2010, contagiada por ese amor por la moda que se siente en la capital británica, fundó esta firma de calzado, que mezcla reminiscencias a su pasado rural, bucólico, con el estilo contemporáneo de la ciudad.

Ese diseño atlántico, a medio camino entre Galicia y Londres, se materializa en Alicante, una de las zonas con más tradición zapatera de nuestro país, donde Villasenin trabaja con un pequeño taller de 9 personas que dan vida a sus creaciones.

El cariño se respira en todo el universo de la marca, desde el cuidado de sus diseños o la estética detallista y minimalista de su tienda "online", hasta la sección "About Us", donde resume el nacimiento de la firma y recoge, en formato vídeo, las historias de vida de los trabajadores del taller de Alicante.

Botas, zapatos planos, "kitten heels", sandalias y algunas deportivas componen la oferta de Miista, dividida en dos líneas: una con el mismo nombre de la marca, en la que cada pieza está fabricada artesanalmente en España, y E8, una "línea de difusión" algo más barata que adapta tendencias actuales e incluye modelos fabricados en países como China.

A pesar de esta diferenciación "low cost", ambas ramas de Miista emplean materiales de calidad y comparten ese estilo a medio camino entre lo rústico y lo urbano, lo clásico y lo moderno, con precios que parten de los 50 euros y alcanzan los 270 euros.

De inspiración deportiva es la propuesta de Mireia Playà, originaria de Barcelona. La firma toma el nombre de su fundadora, quien en su "e-store" cuenta que siempre ha vivido "inmersa en el mundo del diseño, la arquitectura, la moda y...de los zapatos".

Hija de Josep Playà, propietario de la distribuidora de calzado Shoes Management, esta diseñadora veinteañera fundó su propia marca con el objetivo de provocar en la gente esos flechazos estilísticos que hacen que, de vez en cuando, el corazón se imponga a las barreras de la tarjeta de crédito.

Pero detrás de la firma hay mucho más que un diseño robusto: Mireia Playà es una marca vegana, certificada desde 2016 con el sello "Vegan Approved" de PETA. Siempre emplea materiales como corcho y piel y forros veganos, transpirables y antibacterianos. Como sostiene en su página web, cree "en la posibilidad de realizar calzado a la moda y de calidad sin tener que utilizar productos de origen animal".

Para demostrarlo, Mireia Playà juega a dos bandas: diseños eminentemente deportivos con un toque vanguardista y zapatos más femeninos que invitan a pisar fuerte. Ambos rondan los 100 euros, aunque en rebajas los precios bajan hasta un 70 por ciento.

Materiales que simulan ante y pieles de serpiente o cocodrilo componen el ala más femenina de Playà, que rebosa fuerza y un cierto toque a "femme fatale". Esa potencia se siente especialmente en creaciones como Caritina o Carlota: un botín y un mocasín de tacón grueso que actualizan tendencias de épocas pasadas y las hacen especialmente deseables.

También entre Barcelona y Alicante se crean los diseños de Ariadna Guirado y Ernest Vidal, fundadores de About Arianne. Una marca femenina cuyo estilo noventero y melancólicamente hechizante conquista a gigantes como American Apparel, con la que lanzaron una colaboración en 2014, cuando llevaban tan solo cuatro años en el mercado.

En su página "web" explican que "la calidad, la comodidad y el diseño" son sus valores fundamentales, a los que se podría añadir aquello de: "Lo bueno, si breve, dos veces bueno". Y es que actualmente en la tienda disponen tan solo de 15 modelos de la colección para este invierno y otros tres en "pre-order" para primavera-verano.

Esta cuidada selección resulta más que suficiente para apreciar el carácter artístico y original de la firma, en la que se puede encontrar desde los mocasines masculinos de toda la vida, pero de piel desgastada y con plataforma en dos colores, hasta unos mules destalonados con tacón, hechos de corcho.

Botines muy finos con tacón cuadrado y zapatos de cordones con un poco de alzada, estilo institutriz "cool", completan la oferta actual de About Arianne, cuyos modelos nacen en un estudio de Poble Nou y pasan del papel a la piel en una fábrica de Elche.

Esa garantía de calidad y sus diseños cómodos, con personalidad y un toque "vintage", hacen que las piezas de Guirado y Vidal se inscriban en el "slow fashion", ese movimiento en el que la calidad prima sobre la cantidad, y que gracias a firmas como esta enseña a los consumidores de moda más jóvenes los beneficios de comprar bien, en lugar de mucho.

Mientras Miista, Mireia Playà y About Arianne llevan poco a poco su interpretación de la Marca España a todos los armarios, otra firma de calzado bastante conocida exporta el potencial creativo del diseño español. Se trata de Camper, que también nació como un proyecto modesto y ya atesora 400 puntos de venta repartidos por el mundo.

La historia de Camper se remonta a 1877, cuando Antonio Fluxa hizo que las máquinas de coser zapatos llegaran a Inglaterra, revolucionando la historia del calzado británico. Casi un siglo después, en 1975, su nieto Lorenzo Fluxa fundó Camper.

El conocimiento tradicional y artesano de la elaboración del calzado fue la base sobre la que asentar una firma de zapatos innovadora, en la que diseño y la calidad crean una sinergia única.

Su entendimiento de los zapatos como algo más que una prenda meramente utilitaria ha dado lugar al mítico modelo Pelotas (esas deportivas que tienen la suela cuajada de bolitas de goma) o la línea Toðer, de la que cada temporada surgen productos exclusivos, resultado de la colaboración con creadores como el artista Jaime Hayon o la diseñadora de moda Véronique Branquinho.

Pero si hay una pieza que refleja el espíritu de Camper son sus Twins (gemelos), un par de zapatos en los que cada pie es distinto, formando una pareja complementaria que acaba de celebrar 30 años de un matrimonio perfectamente asimétrico.

Sus tacones Kobarah, que parecen hechos de chicle, o la suela zigzagueante de las deportivas Himalayan son otras de las originales creaciones de la firma. Una apuesta segura para quienes disfrutan de atraer todas las miradas a sus pies, con la garantía de calidad de un producto que lleva 40 años diseñándose y desarrollándose en Inca (Mallorca).

Y si la tradición familiar sumada a la industria levantina asentaron los cimientos de Camper, en el caso de Miss García, su éxito reside precisamente en hacer todo lo contrario.

Esta firma de alta zapatería para mujer con ADN español nació en Asturias, donde Elena García se marcó el ambicioso objetivo de introducir la industria del calzado en una zona dominada por la tradición metalúrgica. Y triunfó.

Sus zapatos son realizados artesanalmente a la medida y preferencias de cada mujer, lo cual, obviamente, se refleja también en los precios, que parten de los 150 euros y llegan a rozar los 500 euros. Cifras que no resultan tan elevadas si se tiene en cuenta que estas creaciones han desfilado en la Semana de la Moda de Nueva York para la firma Leanne Marshall.

La feminidad es la seña de identidad de Miss García, cuya oferta se compone fundamentalmente por diseños con tacón, y algunos zapatos planos que siguen las tendencias, como los mocasines destalonados Alexandra.

Y al igual que en las marcas anteriores, la artesanía no está reñida con la originalidad en las creaciones de Miss García, que combina en cada una de sus piezas distintos materiales y colores, creando una propuesta atractiva, original y siempre en tendencia con la que es fácil imaginar a Carry Bradshaw caminando por la Gran Manzana, donde la firma tiene un "showroom".

En el lado opuesto del espectro (en lo que a estética respecta) se encuentra Malababa, que desde su taller madrileño diseña calzado minimalista elaborado únicamente en piel.

Aunque no es minimalista el adjetivo con el que ellos mismos se definen, sino "funcional". Por eso, en su tienda uno no encuentra tacones altos y finos ni estampados estrambóticos, solo zapatos sencillos donde las formas orgánicas de las hormas conviven con tacones geométricos.

Los modelos de Malababa tienen una sencillez terriblemente atractiva, que al igual que firmas como Miista o About Arianne, quedan en el limbo entre la tendencia actual y la atemporalidad.

El mejor ejemplo son los zapatos Fedecuqui, unas bailarinas con tacón de 4'5 centímetros disponibles en piel ovina de 20 colores diferentes, cinco tonos de terciopelo, dos de piel bovina y dos de "glitter". Una silueta que ahora está muy de moda gracias a la popularización de los "kitten heels", pero que seguirá resultando igual de aparente y favorecedora cuando esa tendencia desaparezca.

En definitiva, sea cual sea tu edad, estilo y presupuesto, el calzado español es una apuesta segura para renovar el zapatero y conseguir que te pregunten: "Oye, ¿de dónde son tus zapatos?".
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