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Las cuatro paradojas de la revolución digital que hay que derribar

07 de Noviembre de 2018
El comercio siempre se ha visto influido por la tecnología, pero el desarrollo del mundo digital tiene el potencial de transformar profundamente el comercio internacional en los próximos años.

Durante este proceso de cambio, pueden surgir algunas paradojas que reflejan las brechas entre dónde está actualmente una empresa y dónde pretende estar.

Los líderes empresariales están depositando toda su confianza en la transformación digital, tanto en términos de capital humano como financieros. Así, durante este proceso de cambio, pueden surgir algunas paradojas que reflejan las brechas entre dónde está actualmente una empresa y dónde pretende estar.

Respecto a ello destacan cuatro áreas clave: la estrategia, la transformación de la cadena de suministro, el talento y los elementos impulsores de las inversiones, según el informe "The Industry 4.0 paradox: Overcoming disconnects on the path to digital transformation” elaborado por Deloitte.

1. La paradoja de la estrategia
La transformación digital puede conducir al crecimiento de ingresos en forma de productos o servicios mejorados, pero, en algunas ocasiones, estos esfuerzos no son concebidos internamente como una estrategia de crecimiento, sino como una inversión destinada a proteger el negocio.

Así, el 94% de los empresarios creen que la transformación digital en una organización es imprescindible. Sin embargo, solamente el 68% y un 50% de los CEOs la ven como una vía para la rentabilidad. El motivo de estos es que asocian las mejoras operacionales con el crecimiento estratégico y no la transformación digital con el crecimiento de los ingresos que resultan de nuevos productos o modelos de negocios.

Y así, la paradoja es que la gran mayoría de empresarios ven la transformación digital como una inversión defensiva en lugar de verla como una herramienta de innovación para hacer crecer su negocio.

2. La paradoja de la innovación
Los ejecutivos utilizan la tecnología para completar tareas ya existentes de forma más eficiente, pero un mayor crecimiento en innovación puede atraer un retorno positivo de la inversión (ROI).

De este modo, las organizaciones se encuentran en diferentes etapas de crear y escalar capacidades digitales en sus negocios. Los niveles más altos de madurez se dan alrededor de las funciones impulsadas por las operaciones: cadena de suministro, planificación y marketing.

Por el contrario, las funciones que tienden a impulsar la productividad o la innovación son menos maduras: estas son áreas que normalmente tienden a aprovechar las tecnologías y capacidades avanzadas a gran escala.

3. La paradoja de la cadena de suministro
Las organizaciones pueden considerar la cadena de suministro como relativamente importante en los esfuerzos de transformación digital y, sin embargo, no verla como un motor de la innovación digital, ni involucrar a sus líderes en las decisiones estratégicas.

De hecho, los empresarios identifican la cadena de suministro como la principal área de inversión en el futuro, priorizada por un 62% de los directivos, seguida del planning (51%) y el marketing y product design (50%).

Sin embargo, solamente el 34% de ellos tiene la perspectiva de la cadena de suministro como un posible instrumento para innovar. De hecho, solo el 22% de los responsables de la Cadena de Suministro juegan un papel clave en la toma de decisiones sobre transformación digital.

4. La paradoja del talento
La mayoría de los empresarios creen que tener el talento adecuado para posibilitar la transformación digital, de hecho, solamente un 15% cree que se debería modificar drásticamente la composición y las habilidades de sus equipos. Así, encontrar, mejorar y retener el talento sigue siendo el reto organizativo y cultural que más preocupa.

Por otro lado, los empresarios de sociedades con un mayor grado de implantación de tecnologías transformadoras son los que mayor satisfacción presentan con sus equipos. Hasta el punto de que el 92% de los que interactúan diariamente con estas tecnologías creen que su organización tiene el talento adecuado. Mientras que, por el contrario, aquellos que tienen poca o ninguna interacción con la tecnología digital ven la brecha más grande entre talento y desarrollo.
 
Desmontando las paradojas
1. La transformación digital no es un esfuerzo separado de la estrategia y el propósito de la empresa. Una vez que se lleva a cabo, se convierte en una decisión clave que se relaciona con todos los aspectos de la compañía, desde la rentabilidad hasta la gestión de la cadena de suministro o el propio espíritu de la organización. En este sentido, la transformación digital es potencialmente mucho más que un simple medio para hacer algo más rápido o más barato.

2. La transformación digital no tiene una definición única. Atiende a las necesidades concretas de una organización y no existe dos iniciativas de transformación digital idénticas.

3. La transformación digital puede afectar profundamente al talento. La organización debe comprender a fondo y responder a sus necesidades de digitalización y de talento. En este sentido, por ejemplo, las empresas se preocupan por ayudar a los talentos con más experiencia en la empresa a comprender cómo pueden reformar sus roles.

4. La cultura de la organización digital debe ser inclusiva. Los profesionales, en todos los niveles, impulsa la transformación digital y garantiza su viabilidad a diario.
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