Buscador de la Hemeroteca
Secciones
Nuevas aplicaciones

Las nuevas tecnologías también luchan contra la desigualdad

17 de Octubre de 2018
El sector de los drones en África aún es incipiente, pero existen oportunidades.

El sector de los drones en África aún es incipiente, pero existen oportunidades.

Las nuevas tecnologías se encuentran inmersas en el día a día de toda la sociedad. Una de sus nuevas aplicaciones es para la lucha contra la desigualdad, como es el caso de cuatro iniciativas que han juntado el uso de tecnologías como drones para mejorar las situaciones de desigualdad de algunos territorios de África y América.
 
Contra la falta de infraestructuras
Existe una falta de infraestructuras en África y los drones pueden contribuir a paliar estas deficiencias. Estas aeronaves pueden ayudar a conectar lugares donde la red de transporte convencional no llega, explican desde el Blogthinkbig.com de Telefónica. Además, los drones también pueden servir para mejorar las conexiones a Internet en esos lugares.

Este tipo de iniciativas, que han mermado con apoyo gubernamental, son claves para estimular a las compañías locales. El sector de los drones en África aún es incipiente, pero existen oportunidades. De hecho, en varios países se han aprobado legislaciones para regular el uso de aeronaves no tripuladas. Un paso que en cambio ha sido difícil dar en muchos países europeos.

Sudáfrica estableció un marco regulatorio en 2016 y a finales de 2017 ya tenía 686 licencias de pilotos registradas. Kenia, Gana y Tanzania también han legislado en el mismo sentido. Y otro de los países que más se ha movido es Malawi , donde la autoridad de aviación civil se ha asociado con UNICEF para crear en 2017 el Drone Test Corridor.

El objetivo es probar la tecnología de los drones para fines humanitarios. Principalmente se trata de establecer comunicaciones con lugares aislados, de forma que se puedan enviar paquetes de necesidades básicas. En este Drone Test Corridor están presentes empresas como la sueca Globehe y la china JD.com. Esta última también prueba sus drones en Shanghái pero no ha desaprovechado la oportunidad de volar en Malawi.
 
Inteligencia artificial contra los cazadores furtivos
En la parte meridional de África, los rinocerontes y los elefantes corren el riesgo de extinguirse en diez años, según estima la Lindbergh Foundation, que cuenta con un programa para combatir a los cazadores furtivos en el continente africano. De hecho, la fundación señala que para evitar la extinción de estos dos animales en la región es necesario frenar el ritmo de esta práctica ilegal, que busca lucrarse con el contrabando de marfil procedente de los cuernos y colmillos.

El programa Air Shepherd (literalmente 'pastor aéreo') tiene como objetivo prevenir la acción de los furtivos en África, el instrumento de la Lindbergh Foundation para aliviar este problema. Se trata de una combinación de drones con inteligencia artificial.

El programa cuenta con la colaboración de Neurala, una empresa especializada en machine learning. Sus productos analizan datos procedentes de coches, cámaras o drones para extraer inteligencia de ellos. Así, Neurala es capaz de realizar tareas complejas, como el reconocimiento de imágenes y de objetos con precisión.

En este caso, son los drones los que introducen los datos en el sistema. De ahí que el programa haga referencia a un supuesto pastoreo aéreo. La idea es que estas aeronaves no tripuladas vuelen sobre los campos y las poblaciones de elefantes y rinocerontes. Los dispositivos transmitirán imágenes en tiempo real a un sistema central. En él, la inteligencia artificial ayudará a los analistas a determinar cuándo hay riesgo para los animales.
 
El cuidado de la selva amazónica
Los drones ya tienen próximo destino: la selva amazónica. Estas tecnologías del siglo XXI van a contribuir a un avance importante para la sociedad, gracias a un grupo de científicos de la Universidad de Exeter en el Reino Unido, que han decidido utilizar estos dispositivos para averiguar cómo han influido las tribus del Amazonas en la evolución del paisaje. El papel de los drones en tareas de ciencia e investigación cada vez es más importante, y su uso se está expandiendo a más ámbitos.

El mapeo o la vigilancia son algunas de las áreas en las que los drones están siendo especialmente útiles, así que no debemos sorprendernos si pronto vemos estos mecanismos vigilando muchos de los espacios en los que nos encontremos. Con este proyecto en la selva amazónica se pretende penetrar en un área del cual se desconoce gran parte de la historia.

El prototipo que se va a utilizar en esta expedición es un avión no tripulado de ala fija, que irá conectado con un dispositivo láser de alta calidad para poder realizar un scanner adecuado del paisaje. Mediante este proceso, el dron almacenará datos en 3D que darán ciertas claves para entender el efecto aún desconocido de las antiguas tribus sobre estos bosques.

El proyecto denominado PAST se realizará en colaboración con el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, y mediante las imágenes 3D que recogerá el avión se tratará de localizar posibles excavaciones arqueológicas. De esta manera podremos acercarnos más a la historia y entender el cambio que han producido los cazadores y nómadas en la vegetación y en la orografía.
 
Los drones traen medicamentos
El envío de medicamentos con drones lleva tiempo rondando las mentes más inquietas. Especialmente en países del Tercer Mundo, donde las infraestructuras suelen ser deficitarias y hay núcleos de población que viven en relativo aislamiento de los grandes centros urbanos, estos aparatos voladores podrían servir para proporcionar un servicio tan básico como es la provisión de medicinas. Ha habido proyectos a pequeña escala para llevar a cabo una actividad de este tipo, sin embargo, la iniciativa que se ha puesto en marcha en Ruanda sobrepasa todo lo anterior.

Ruanda ha sido escogida para albergar lo que será el primero puerto para enviar medicamentos con drones. Se tratará de una prueba a gran escala, pero con la voluntad de que las operaciones sean plenamente funcionales. Nada que ver, por tanto, con proyectos como el de la Lund University de Suecia, en Malawi, también destinado a difundir cuidados médicos a distancia.

La prueba de Ruanda no es tampoco la misma que la que tuvo lugar en Estados Unidos este año, donde la Federal Aviation Administration autorizó a enviar medicamentos con drones por primera vez este año. Y es que este envío a una zona rural no se puede comparar con los que se pueden efectuar en Ruanda, donde los asentamientos aislados son muchos más.

El proyecto comenzará el próximo año a partir de la construcción de tres bases o puertos para drones, que se completarán en 2020. Los dispositivos que salgan desde este complejo podrán cubrir casi la mitad de Ruanda. Una de las propuestas para la edificación de las instalaciones proviene del popular arquitecto Norman Foster y prevé la puesta en funcionamiento de drones de tres metros de envergadura, que podrán llevar cargas de hasta 10 kilos. En el futuro se espera incluso que la capacidad de carga llegue hasta los 100 kg.
elempresario.com Twitter

Opiniones sobre @elempresariocom

Envía tu mensaje
Comenta el contenido

©2016 Confederación Española de Organizaciones Empresariales CEOE. Diego de León, 50 – 28006 Madrid – CIF: G-28496636 ceoe@ceoe.es