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Coyuntura económica en España

La UE advierte a España sobre sus altos niveles de deuda pública y desempleo

24 de Mayo de 2018
Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea.

Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea.

La UE reconoce la recuperación de la economía española pero advierte sobre desequilibrios sociales y laborales, según un informe de la Comisión Europea sobre la situación de España respecto a la prevención y corrección de los desequilibrios macroeconómicos que acompaña al Semestre Europeo 2018.

En su análisis, la Comisión destaca que la continuada y sólida recuperación de nuestro país representa una oportunidad para impulsar reformas y completar los logros anteriores, pero señala que hay aspectos que deben reconducirse.

La productividad está aumentando lentamente debido a la reducida capacidad de innovación y a la escasa inversión en conocimiento y cualificaciones, y existe el riesgo de que la fuerte segmentación del mercado de trabajo y los resultados dispares de la política social consoliden las notables desigualdades de ingresos existentes.

El documento reconoce que la economía española ha seguido creciendo por encima de las previsiones y de la media de la zona del euro en 2017, gracias en buena medida al impulso de la demanda interna y el consumo privado, respaldados por la elevada creación de empleo. Pero también recuerda que, pese a la continuidad del proceso de reequilibrio económico, los altos niveles de deuda y de desempleo suponen aún factores relevantes de vulnerabilidad.

España ha realizado avances limitados en el seguimiento de las recomendaciones específicas de 2017, como en contratación pública, marco presupuestario, revisión de gasto o el fomento de la contratación indefinida.

También se están obteniendo buenos resultados en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y se halla en condiciones adecuadas para alcanzar sus objetivos de eficiencia energética y energías renovables.

No obstante, el informe insiste en la persistencia de importantes retos en aspectos sociales, como la todavía elevada utilización de contratos temporales, la desigualdad en los ingresos o el alto porcentaje de personas en riesgo de pobreza y exclusión social y de jóvenes que ni estudian ni trabajan.
 
Conclusiones del informe
 
  • España no se enfrenta a riesgos inmediatos de tensiones presupuestarias, pero los riesgos para la sostenibilidad a medio plazo siguen siendo elevados a causa del alto nivel de deuda pública. Se espera que la ratio de deuda se mantenga en torno al 95% del PIB a medio plazo.
  • La deuda privada ha continuado disminuyendo, pero determinados grupos de empresas y hogares siguen estando muy endeudados, en particular los hogares con ingresos reducidos y en los que ninguno de sus miembros trabaja y las empresas del sector construcción e inmobiliario.
  • La creciente diversificación geográfica de las exportaciones y el aumento del número de empresas que exportan han incrementado las cuotas de mercado de las exportaciones, propiciando un cambio estructural en el comportamiento de las exportaciones españolas.
  • El empleo continuó creciendo a un ritmo vigoroso y el desempleo continuó reduciéndose rápidamente, pero sigue siendo muy elevado, especialmente en el caso de los jóvenes y los desempleados de larga duración y edad avanzada.
  • La productividad ha aumentado en algunos sectores, pero la debilidad de la innovación y la inversión aumentan la brecha de productividad entre los que tienen mejores y peores resultados.
  • La inadecuación de las cualificaciones y las carencias en los resultados educativos también lastran el crecimiento de la productividad.
  • Aunque ha habido progresos en la contratación pública y la lucha contra la corrupción, se han ralentizado los avances para mejorar el entorno empresarial. Las disparidades y restricciones normativas provocan que los márgenes sean elevados, que la movilidad geográfica de las empresas y de los trabajadores sea baja y que el crecimiento de la productividad sea bajo.
  • Los resultados en materia de innovación siguen siendo débiles. Prosigue la atonía de la inversión pública y privada en I+D. La baja capacidad de las pequeñas y medianas empresas para adoptar innovaciones y aprovechar las ventajas de la digitalización constituye un obstáculo para el crecimiento de la productividad a largo plazo.
  • El transporte y las conexiones energéticas internacionales, así como las infraestructuras hidrológicas sufren una situación deficitaria en inversiones.
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