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Análisis del proceso de desendeudamiento

La deuda de las empresas y de las familias equivale al 140% del PIB

20 de Marzo de 2018
Esta tasa es la misma que la avanzada por el Banco de España

La deuda de las empresas y de las familias equivale al 140% del PIB.

En los años previos a la crisis, el endeudamiento de la economía española, en concreto de su sector privado, fue muy intenso y muy superior al de la eurozona. Entre los años 1999 y 2008 las empresas españolas incrementaron su deuda a un ritmo promedio del 17,1% anual, alcanzando picos del 28,5% en 2006. Además, los hogares también aprovecharon la bonanza económica para aumentar su deuda a unas tasas promedio del 15,7% anual en dicho periodo de tiempo.

Por su parte, en la eurozona, el crecimiento de la deuda de familias y empresas se produjo a ritmos más moderados, del 7,2% de media anual en el caso de las empresas y del 6,9% en el caso de los hogares.

Como consecuencia de este notable y continuado proceso de endeudamiento, con tasas de crecimiento del stock de deuda muy superiores a los del PIB nominal, que en promedio fue del 7,3% en España y del 4,2% en la Eurozona, la ratio deuda/PIB se incrementó de forma considerable, según el análisis que ha elaborado el servicio de estudios de CEOE.

En España se elevó desde el 52,4% en 1999 hasta el 113,9% en 2008 en el caso de las empresas (61,5 puntos más) y desde el 41,7% hasta el 81,9% en el caso de los hogares (40,1 puntos). En contraste, las empresas de la Eurozona aumentaron su endeudamiento en 16,9 puntos, desde el 58,7% hasta el 75,6% y los hogares en 12,4 puntos, desde el 48% hasta el 60,4%.

La crisis financiera, que se agudizó a partir de septiembre de 2008 tras la caída de Lehman Brothers, llegó en un momento donde las empresas y familias españolas presentaban una elevada exposición financiera y su situación se tornó muy delicada.

A partir de esas fechas se inició en España un proceso de reducción de deuda en el sector privado, que fue moderado en 2009 y en 2010 y ganó intensidad a partir de 2011, siendo muy notable entre los años 2012 y 2014, para posteriormente ir volviéndose cada vez más gradual.

En el año 2009 es donde se alcanzaron los valores más elevados de la ratio deuda/PIB tanto para empresas como para familias, incluso a pesar de que en España ya se había iniciado el proceso de desendeudamiento.

La causa es que el descenso del PIB en dicho año, -3,6% en términos nominales, fue sensiblemente mayor que el 0,8% en que se redujo la deuda de los hogares o el 0,3% en el que lo hizo la deuda de las empresas, por lo que el endeudamiento relativo del sector privado frente al PIB aumentó, a pesar de reducirse la cuantía de la deuda en términos absolutos.

En el caso de las empresas, la intensa reducción de deuda en España, principalmente desde el año 2012, contrastó con el mantenimiento del endeudamiento en la Eurozona, e incluso con un apreciable aumento entre los años 2014 y 2016. Esta situación, unida al mayor crecimiento de la economía española a partir de 2015 ha favorecido una convergencia en términos de la ratio deuda/PIB que en el año 2017, con datos de deuda correspondientes al tercer trimestre, se sitúa en el 79,1% en las empresas españolas (38,3 puntos menos que en el máximo de 2009) y en el 77% en las de la Eurozona, una diferencia de tan sólo 2,1 puntos, mientras que en la etapa 2008-2010 superó los 38 puntos.

En el caso de los hogares se ha producido un proceso similar, si bien el ritmo de reducción de deuda ha sido algo menos acusado. No obstante, en 2017 la deuda de los hogares españoles se sitúa en el 61,2% del PIB, lo que supone 22,8 puntos menos que el 84% que alcanzó en 2009.

En este caso la diferencia frente a los hogares de la Eurozona, 3,7 puntos en 2017, es algo mayor que en el caso de las empresas, debido a que desde 2010 los hogares europeos han llevado a cabo un proceso de desendeudamiento relativo frente al PIB, en el que a pesar de seguir incrementando la cuantía de su deuda, esta ha crecido a menor ritmo que el PIB nominal.

Por tanto, el agregado del sector privado (hogares y familias) presenta en 2017 un nivel de deuda correspondiente al 140,3% del PIB, ratio algo superior a la del año 2004 y tan sólo seis puntos por encima de la Eurozona, lo que pone de manifiesto la notable convergencia que se ha producido en los últimos años.

En este sentido, señalar que en el año 2009 la deuda conjunta de hogares y familias en España equivalía al 201,4% del PIB y estaba 58 puntos por encima de la ratio de endeudamiento de la Eurozona. Como se puede observar en los gráficos anteriores el proceso de reducción de deuda en España es cada vez más atenuado y parece apuntar que está próximo a terminar. El crédito nuevo tanto a familias como a empresas está creciendo a buen ritmo, lo que hará que el stock de crédito se torne positivo en 2018 o en 2019.

No obstante, el buen comportamiento previsto para la economía española, tanto por los principales organismos internacionales como por los expertos nacionales, que estiman incrementos del PIB nominal alrededor del 4% en 2018 y una moderada desaceleración para los años posteriores, facilitarán que el desendeudamiento en términos relativos frente al PIB aún se prolongue durante unos años más.
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