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Diecinueve países de la Unión Europea han subido el salario mínimo en el último año

19 de Febrero de 2018
Por sexos, dos tercios de los subempleados españoles en 2016 eran mujeres.

De los 22 países examinados en el informe, 19 de ellos experimentaron alguna subida del salario mínimo.

La Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Laboral (Eurofound) ha publicado un documento en el que examina la evolución reciente del salario mínimo legal en los países de la UE. De los 22 países examinados en el informe, 19 de ellos experimentaron alguna subida del salario mínimo entre enero de 2017 y enero de 2018.

Comparando cada Estado miembro, en la UE se observa una gran variación en el salario mínimo legal. De este modo, según su cuantía, es posible establecer tres grupos de países a partir de los datos facilitados por Eurostat.
 
  • Países con un salario mínimo en torno a los 1.450 euros o más. Este grupo incluye a los Estados miembros de Europa occidental: Alemania, Bélgica, Francia, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos y Reino Unido.
  • Países con un salario mínimo entre los 650 y los 900 euros. Dentro de este grupo figuran países comunitarios del Sur de Europa como España, Eslovenia, Grecia, Malta y Portugal.
  • Países con un salario mínimo aproximado de 500 euros o menos. Forman parte de este grupo los países comunitarios del Este de Europa: Bulgaria, Croacia, Eslovaquia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia, República Checa y Rumanía.

El incremento en el salario mínimo fue más significativo en los países donde el salario mínimo es más bajo, siendo Rumanía el que mayor subida real registró, con un 50,4% (52% nominal). 

Otros países del grupo con salarios mínimos más bajos, como Bulgaria, República Checa, Letonia y Eslovaquia, tuvieron incrementos reales superiores al 8% (10% en términos nominales).

Estos porcentajes de crecimiento del salario mínimo no se observan en los Estados miembros del grupo medio o superior, en los que los incrementos fueron más modestos. Eslovenia, Irlanda y España registraron los mayores aumentos, con cifras en torno al 2% o más. En contraste, Bélgica, Alemania, Grecia y Luxemburgo muestran descensos en sus respectivos salarios mínimos, siendo en este último país donde se registró el mayor descenso, con un 2,1%.

Casi todos los países de la Unión Europea cuentan con un salario mínimo legal regulado. En el resto, aunque no existe como tal de manera oficial, el salario mínimo se incorpora de facto en los acuerdos sobre negociación colectiva.

Es importante advertir que la cobertura de estos acuerdos varía entre cada país y que algunos empleados no están cubiertos. Por ejemplo, en el caso de Chipre existe un salario mínimo legal pero se halla limitado a determinadas ocupaciones. No obstante, la consideración de mínimos sectoriales en la negociación colectiva puede verse a los efectos como un equivalente del salario mínimo.

En algunos países, como Alemania, Irlanda y Reino Unido, el salario mínimo se distribuye por períodos de horas en lugar de meses, mientras en el caso de Malta la referencia temporal es la semana, a diferencia de lo que ocurre en el resto de los países de la UE. En España, los empresarios, los sindicatos y el Gobierno llegaron a un acuerdo histórico sobre la evolución del salario mínimo en 2018 y en los próximos ejercicios.

Los países en los que el salario mínimo mensual es más elevado en términos monetarios son Luxemburgo (1.998,6 euros), Irlanda (1.614,0), Países Bajos (1.578,0), Bélgica (1.562,6), Francia (1.498,5), Alemania (1.497,8) y Reino Unido (1.462,6). El informe señala que España, figura en primer lugar del grupo medio, con un salario mínimo de 858,6 euros mensuales vigente a uno de enero de 2018.



Respecto a algunos países, como Francia y Portugal, el informe destaca el nivel de cobertura relativamente alto de su salario mínimo, dado el potencial efecto negativo para el empleo, sobre todo de trabajadores de baja cualificación. Al mismo tiempo, las recomendaciones sobre Portugal advierten que los recientes incrementos del salario mínimo han contribuido a reducir los elevados niveles de pobreza en el trabajo y pueden tener un impacto positivo sobre la demanda agregada.

Las diferencias entre países respecto al salario mínimo legal expresadas en términos de poder adquisitivo sitúan a Luxemburgo en cabeza, como 1.615,3 euros, cifra tres veces superior a la de Bulgaria (491,4 euros), que cierra el grupo de los países de la UE con el salario mínimo más reducido.

España se sitúa en el segundo puesto de los países que disponen de un salario mínimo intermedio, con 901,9 euros, por debajo de Eslovenia (986,1 euros en 14 pagas) y por encima de Malta (899,7).

Un aspecto que hay que tener en cuenta también en las diferencias entre países en la distribución del salario mínimo legal es que en países como España, Grecia e Italia el salario mínimo consta de 14 pagas anuales, y en otros de 13, como sucede en Bélgica y en Polonia (sólo trabajadores contratados en el sector público y en el privado si consta en convenio).
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