Buscador de la Hemeroteca
Secciones
Precios

La inflación en Brasil en 2017 fue la menor en 19 años

10 de Enero de 2018
Michel Temer, presidente de Brasil.

Michel Temer, presidente de Brasil.

Efe
La inflación en Brasil en 2017, que dará a conocer el miércoles el Gobierno, fue la menor en los últimos 19 años, según anticipó un índice privado divulgado por el centro de estudios económicos Fundación Getulio Vargas (FGV). Según el organismo privado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en 2017 fue del 3,23%, su menor nivel en casi dos décadas. Un dato que confirmó el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (Ibge).

El llamado Índice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA), considerada la tasa oficial de inflación y que también divulgará el miércoles por el Gobierno, fue aún menor, según las proyecciones tanto de economistas del mercado financiero como del Ejecutivo.

Hasta noviembre el índice oficial de inflación había acumulado en los primeros once meses de este año una variación de sólo el 2,50%, la menor para el período desde 1998. Según un sondeo de proyecciones que la semana pasada difundió el Banco Central entre economistas de un centenar de entidades financieras, la tasa oficial de inflación terminó 2017 en un 2,79%, su menor nivel desde 1998 (1,65%).

De cumplirse ese pronóstico, el resultado de la inflación mostrará que el Gobierno volvió a recuperar el control de los precios, ya que la tasa llegó a subir hasta el 10,67% en 2015, la mayor desde 2002, pero en 2016 ya había bajado al 6,29% y ahora a menos del 3%.

La tasa, sin embargo, quedará por debajo del margen de tolerancia previsto en el objetivo del Gobierno para 2017, lo que obligará al presidente del Banco Central a ofrecer aclaraciones sobre las razones que provocaron tal bajada de la inflación. La meta del Gobierno para 2017 era terminar el año con una inflación del 4,5% con un horquilla de un punto y medio porcentual hacia arriba o hacia abajo, por lo que no podría ser inferior al 3% ni superior al 6%.

La fuerte caída de la inflación el año pasado es atribuida principalmente a la profunda recesión que la economía brasileña sufrió en los dos años anteriores, la mayor en varias décadas, y que obligó a productores y comerciantes a reducir sus precios para mantener las ventas.

Ello debido a que el consumo de los brasileños, el considerado principal motor de la economía del país, cayó profundamente en los dos años anteriores por el aumento del desempleo, la reducción de la renta y el encarecimiento del crédito. La economía de Brasil, la mayor de Sudamérica, se retrajo un 3,5% en 2015 y un 3,6% en 2016, por lo que encadenó dos resultados negativos por primera vez desde la década de 1930.

Los economistas calculan que la recesión llegó a su fin en 2017, cuando la economía creció en cerca de un 1%, y que esa recuperación se mantendrá en 2018, para cuando proyectan una expansión de hasta el 3%. Pese a la recuperación del crédito y del consumo, los mismos analistas consideran que la inflación seguirá bajo control en 2018, para cuando prevén que el índice de precios tan solo suba un 3,95%, por debajo del centro de la meta del Gobierno que para este año nuevamente es del 4,5%.
elempresario.com Twitter

Opiniones sobre @elempresariocom

Envía tu mensaje

©2016 Confederación Española de Organizaciones Empresariales CEOE. Diego de León, 50 – 28006 Madrid – CIF: G-28496636 ceoe@ceoe.es