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Crecimiento económico

Las recetas del FMI para reforzar las economías avanzadas

27 de Octubre de 2017
Para 2018, se prevé un crecimiento del PIB del 2,3%.

Para 2018, se prevé un crecimiento del PIB del 3,7% a nivel mundial.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que la economía mundial crezca un 3,6% en 2017 y un 3,7% en 2018. Unas cifras que vienen marcadas por el potencial de los países emergentes, mientras que el crecimiento de los avanzados sigue siendo débil, aunque positivo.

Existen algunos riesgos que amenazan a la economía mundial, como el envejecimiento de la población, las tasas de inflación inferiores a las metas fijadas por los bancos centrales o la desaceleración de la productividad. Por ello, el FMI ha destacado en su informe sobre las 'Perspectivas de la Economía Mundial' una serie de recomendaciones para los países avanzados.
 
 


En líneas generales, las economías avanzadas han continuado con los avances tecnológicos, que ahorran mano de obra y mejoran la competencia. Sin embargo, el FMI señala que la inclusión no es algo que pueda darse por sentado, y que existe un riesgo a la exclusión social de parte de la población. Por ello, recomienda que los países realicen esfuerzos deliberados en materia de políticas para asegurar que el nivel de vida de la mayoría de las personas mejore a medida que aumente la renta nacional.

Además, ante la falta de un avance sostenido para acercar la inflación a las metas y estabilizar las expectativas de inflación a largo plazo, la política monetaria debería trazar un rumbo acomodaticio. Una percepción  de que la inflación prosiga por debajo de la meta durante un período prolongado podría impulsar a la baja las expectativas inflacionarias a largo plazo. Así, sería más costoso y más difícil de revertir que un exceso temporal de la inflación.

En concreto, el FMI recomienda a la Reserva Federal de Estados Unidos que permanezca en un sendero de normalización, al Banco de Japón que aplique una orientación acomodaticia sostenida, y al Banco Central Europeo que espere a contar con evidencias concretas de un repunte sostenido de la inflación antes de reducir el nivel de expansión monetaria.

En definitiva, el FMI recuerda que, dada la necesidad de asegurar la recuperación y fomentar la inclusión, la composición del gasto y los ingresos fiscales y cualquier medida de consolidación deberían ser tan propicias al crecimiento y a la distribución como sea posible.

Asimismo, recuerda que en EEUU es esencial evitar los desenfrenos políticos en la asignación de partidas presupuestarias y elevar rápidamente el tope de deuda. Mientras que en la zona euro señala que los países que tengan espacio fiscal disponible deberían respaldar las reformas estructurales y estimular la inversión pública, en una referencia a Alemania.

En cambio, un ajuste fiscal gradual acompañado de medidas favorables al crecimiento resulta conveniente en el caso de Italia y Francia. Por su parte, Japón debería retirar el respaldo fiscal muy gradualmente, incluso mediante un aumento de la tasa del impuesto al consumo durante varios años para llevar el saldo primario a un nivel de estabilización de la deuda.

El FMI apuesta por realizar mejoras en la calidad de la educación y la formación en España, que a su vez reducirían el riesgo de pobreza y exclusión entre los grupos más vulnerables. Al mismo tiempo, mantener la competitividad es fundamental para seguir generando empleo con políticas bien diseñadas junto con la mejora de los servicios públicos de empleo. Destaca especialmente el problema del desempleo juvenil y de los parados de larga duración.

A nivel global, el FMI también ha querido resaltar algunas recomendaciones sociales. Para aquellos países con una elevada deuda pública, un espacio fiscal limitado y altos niveles de impuestos  y gastos, el FMI recomienda procurar mejorar la igualdad de ingresos y oportunidades a través de una política fiscal como una herramienta distributiva.

Las medidas a corto plazo para ayudar a los hogares a superar una contracción económica incluyen políticas activas en el mercado laboral y redes de protección social. En el largo plazo, lograr un crecimiento inclusivo requerirá  de una educación adecuada.

Por otro lado, el crecimiento de los países avanzados vendrá de la mano de una mayor inversión en infraestructuras, una mayor oferta de mano de obra y de la continuación de las reformas en los mercados de productos y trabajo.

La importancia de los bancos
Otra de las propuestas de este organismo es acelerar el saneamiento de los balances de los bancos y mejorar de forma duradera la rentabilidad del sistema bancario. Solo un enfoque integral y proactivo para reducir los préstamos en mora puede remover el lastre que frena el crecimiento del crédito y eliminar los riesgos de un mecanismo de retroalimentación entre la debilidad de la inflación, los balances, la inversión y la productividad.

Para elevar la rentabilidad de los bancos de manera sostenible, sigue siendo crucial avanzar en la actualización y mejora de los modelos de negocios, la racionalización de costos y la consolidación. También, es necesario avanzar más rápidamente en la concentración de la unión bancaria, en el caso europeo, y promover el plan de la Unión de Mercados de Capitales.
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