Buscador de la Hemeroteca
Secciones
Cine

¿Juzgamos todos los delitos?

27 de Octubre de 2017
Kore-eda quería abordar el planteamiento a nivel social de cómo la sociedad juzga algunos delitos pero hay otros que no, que pasan desapercibidos.

Kore-eda quería abordar el planteamiento a nivel social de cómo la sociedad juzga algunos delitos pero hay otros que no, que pasan desapercibidos.

"Como sociedad, ¿juzgamos todos los delitos o, ante algunos, preferimos desviar la mirada? "En realidad, no decidí hacer un thriller, me salió un thriller", confiesa el director en una entrevista realizada en el marco del 65 Festival de San Sebastián donde presentó la película, que ahora se estrena en los cines españoles.

Kore-eda explica que, en su nuevo largometraje, quería hablar sobre la justicia, pero "en el sentido de cómo la sociedad juzga a la gente y cómo es juzgada. Elegí a un abogado, porque es el personaje que más se relacionaba con ese tema, y lo uní a un caso de asesinato; en realidad el argumento es bastante simple", apunta.

La película comienza con el asesinato de un hombre, cuyo cadáver es quemado por su asesino. Lo que parece ser un caso sencillo se complica por las mentiras de todas las personas implicadas en una historia que se desarrolla principalmente en la sala del Tribunal donde se juzga al presunto asesino quien, según avanza la trama, va pareciendo menos culpable, aún cuando el espectador está seguro de haberle visto cometer el crimen.

"Si los espectadores se pusieran en el papel, la mente y el corazón del abogado, verían que él quería creer que el asesino lo había hecho para salvar a la niña. Y quizá fue así, pero quizá no", sugiere. Porque su objetivo es hacer que el espectador sienta esa ambigüedad e incertidumbre.

"Quería abordar el planteamiento a nivel social de cómo la sociedad juzga algunos delitos pero hay otros que no, que pasan desapercibidos, no porque no se sepan, sino porque la gente decide desviar la mirada", reflexiona el realizador de películas como "Nuestra hermana pequeña".

Aunque no es la primera vez que Kore-eda se sale de sus habituales meditaciones reflexivas sobre asuntos de familia, muerte y memoria, -en 2006, contó una historia de samurais en "Hana" y después, en 2009, jugó con lo fantástico en "Air Doll"-, sí es la primera que decide sumergirse en el árido terreno del drama judicial.

"Yo tengo interés en muchísimas cosas, no creo que esté encasillado en los dramas familiares, pero justo en este caso salió un thriller, aunque funciona justo al revés", explica: "Él lo ha matado porque quería el dinero y es condenado a pena de muerte. Estos dos puntos son sencillos, es fácil -insinúa Kore-eda- pero todo el proceso está lleno de dudas, de preguntas, de complicaciones".

Y eso es, precisamente, "lo que quería provocar en el espectador: hacerle ver que a veces hay soluciones evidentes para cosas que parecen fáciles pero dentro hay un proceso que la gente no ve, o no quiere ver, lleno de medias verdades y de dudas". Un miedo a equivocarse que se complica en un país como Japón donde aún existe la pena de muerte.

Ante el tema elegido, y aunque le encanta Lars von Trier, dice, el director de "Kiseki" ("Milagro", 2011), afirma entre risas que no se va a pasar al cine social; sí avanza que volverá a trabajar con su actriz fetiche, la octogenaria Kirin Kiki, en un proyecto que "ya tiene en mente" y que mezclará "el drama familiar con un crimen de por medio".

La película, que llega a España el 27 de octubre, a través de la distribuidora Golem, está protagonizada por el actor y cantante Fukuyama Masaharu, que ya trabajó con él en "De tal padre tal hijo" (2013), y por el venerado actor japonés Koji Yakusho.
elempresario.com Twitter

Opiniones sobre @elempresariocom

Envía tu mensaje
Comenta el contenido

©2016 Confederación Española de Organizaciones Empresariales CEOE. Diego de León, 50 – 28006 Madrid – CIF: G-28496636 ceoe@ceoe.es