Buscador de la Hemeroteca
Secciones

Un traje rosa para la historia

21 de Febrero de 2017
traje rosa

Jamás ha sido expuesto al público por su expreso deseo.

Muchos son los diseños que auparon a Coco Chanel como una de las más grandes diseñadoras de todos los tiempos, pero fue una fatalidad, el asesinato de John Fitzgerald Kennedy, el que metió de lleno en las páginas de la historia el traje rosa que llevaba Jacqueline Kennedy aquel señalado día.

Formado por dos piezas, una chaqueta con abotonado marinero y falda por debajo de la rodilla, el conjunto pertenece a la temporada de otoño/inviero de 1961 de alta costura de Chanel, y estaba acompañado por un sombrero a juego modelo "pill box" y un par de guantes blancos.

Elaborado con el típico "tweed" de la casa francesa y originalmente diseñado en violeta, Jacqueline lo encargó en tono rosa intenso a la tienda Chez Ninon, en Park Avenue, una manera de esconder su predilección por la moda francesa, un gusto tal vez poco apropiado para una primera dama estadounidense.

Curiosamente, Jackie siempre se negó a que los empleados de la Casa Blanca la llamaran de este modo, ya que el título de "first lady" (primera dama, en inglés), le parecía el nombre de un caballo de carreras, según señala Katherine Pancol en "Una imagen tan bella" (La esfera de los libros), una biografía publicada recientemente.

Este mítico traje rosa de chaqueta sirve también para desentrañar parte de los detalles del día del asesinato, pero también el estilo de la que fuera la primera dama más joven de la historia de Estados Unidos.

Se negó a quitarse el traje rosa ensangrentado
Tras el atentado, la entonces viuda se negó en varias ocasiones a cambiarse de ropa, tal y como le sugirió su personal de confianza y a pesar de que llevaba prendas de repuesto. "Let's them see what they have done" ("Dejadles ver lo que han hecho"), esgrimió.

Con este traje rosa, aparece además en las imágenes del juramento de Lyndon Johnson como presidente, un acto celebrado a bordo del mismo avión que trasladó el cadáver de Kennedy a Washington.

Esta ceremonia desagradó a Jackie por "las prisas", y siempre creyó que "no debía formar parte" de esa ceremonia, con su vestido todavía manchado de sangre, agregó a un periodista amigo de la familia, Theodore White, en una entrevista publicada en Life.

El 'estilo Jackie'
La prenda también podría servir de ejemplo para desgranar el estilo de Jackie, paradigma de la esposa y madre perfecta de los sesenta, que supo utilizar como nadie la moda y el estilo para transmitir una aura de impostada perfección, obligada por los cánones de la época y por las públicas infidelidades de su marido.

Jacqueline se refugió en la moda, la decoración y sus hijos, Caroline y John John, dejando tras de sí un estilo que pervive hasta nuestros días y que ha inspirado a muchos diseñadores y exposiciones de moda.

El vestido es, a su vez, un ejemplo paradigmático del conocido como "estilo Jackie", aparentemente ingenuo pero sofisticado, acompañado por dos de sus complementos fetiche, el sombrero "pill box", que al parecer tapaba la raíz encrespada de su pelo rizado, y los guantes blancos, los cuales disimulaban que se mordía las uñas.

El sombrero y los guantes del fatídico día se perdieron, probablemente en el caos del momento, pero el mítico vestido rosa fue legado al Archivo Nacional de Estados Unidos, en cuyas instalaciones permanece oculto, y al parecer todavía está manchado con la sangre del entonces presidente. Jamás ha sido expuesto al público por su expreso deseo.

 
 
elempresario.com Twitter

Opiniones sobre @elempresariocom

Envía tu mensaje

©2016 Confederación Española de Organizaciones Empresariales CEOE. Diego de León, 50 – 28006 Madrid – CIF: G-28496636 ceoe@ceoe.es