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Coyuntura de España

Diez claves por las que la economía española va a crecer por encima del 3%

04 de Julio de 2017
Unas cifras que muestran como la recuperación se instala de manera vigorosa ya que se trata de una expansión más equilibrada.

Existen tanto factores externos como internos que fomentan que España siga creciendo.

En el verano de 2012, hace cinco años, el Gobierno aprobaba un duro plan de recortes en el que se incluía una medida inédita como la supresión de una paga extra a los empleados públicos. En ese momento tan crítico, tanto el ministro de Economía, Luis de Guindos, como el de Hacienda, Cristóbal Montoro, daban por perdida en términos macroeconómicos la legislatura.

En cambio ayer, a pesar de que el Gobierno no tiene mayoría absoluta, ambos ministros pudieron mostrar un panorama bien distinto y retrataron un país que seguirá creciendo por encima del 3% por tercer año consecutivo.

Son factores externos e internos los que hacen que el PIB de España crezca por encima del 3%. El Instituto de Estudios Económicos (IEE) ha publicado un informe titulado ‘La eficacia de las reformas estructurales impulsa el crecimiento’, en el que exponen las 10 principales razones por las que, año tras año, la economía nacional sigue sin mostrar síntomas de desaceleración:

1. El comercio internacional crece más de los previsto, unos intercambios en los que España participa activamente como demuestran las cifras récord de exportaciones. Según la Actualización del informe del World Economic Outlook del Fondo Monetario Internacional, el comercio mundial de bienes y servicios crecerá a un ritmo del 3,8% en 2017 y del 4,1% en 2018.

La aceleración del crecimiento del comercio mundial se produce tanto en las economías avanzadas como en los mercados emergentes y en desarrollo.

2. EEUU no lleva a cabo por ahora las temidas políticas proteccionistas. Pese a los temores apuntados a comienzos de la legislatura de Donald Trump, el Gobierno estadounidense no está llevando a cabo políticas proteccionistas comerciales radicales. Ni tampoco parece que las vaya a poner en práctica en el corto plazo.

En el World Economic Outlook se reduce el nivel de riesgo de un retraimiento del comercio mundial derivado de políticas contrarias a la globalización.

3. La estabilización del precio del crudo. El precio del petróleo no ha tenido el repunte esperado, con el efecto expansivo que esto supone en la economía española, al reducir el coste tanto para las empresas como para los consumidores.

En lo que va de año, el valor a cierre de cotización del barril de Brent ha descendido aproximadamente el 15% y se encuentra lejos de algunas previsiones más catastrofistas que se vaticinaban a comienzos de año.

4. Mejora de la eficiencia energética española. El avance en la eficiencia energética hace a España menos dependiente de los países importadores netos de energía.

La factura energética de un país evoluciona por dos motivos: por los precios en los mercados internacionales de este tipo de bienes y por su dependencia energética exterior. En el caso de España, diversos análisis apuntan a que la dependencia al exterior ha descendido desde 2005, fundamentalmente porque el grado de diversificación de la energía primaria ha aumentado en este período, gracias al descenso de la importancia del petróleo en el mix energético, a favor de otras fuentes como el gas natural. Esto hace del país menos vulnerable a la evolución de los precios del crudo en los mercados internacionales.

5. La situación de las políticas monetarias a nivel internacional. La normalización de la política monetaria tanto en EEUU como en la eurozona está siendo muy gradual, lo cual implica que los efectos expansivos sobre las economías, a escala mundial, van a seguir teniendo efecto durante un tiempo.

En el caso del Banco Central Europeo, todo parece indicar una estabilidad en la política de tipos de interés, y se mantendrá el efecto expansivo sobre las economías de la eurozona.

6. Las reformas estructurales, clave para un crecimiento sostenible. En España se han acometido una serie de reformas que han permitido al crecimiento ser más robusto y equilibrado que en anteriores ciclos expansivos. Destacan especialmente la reforma del mercado de trabajo de 2012 y la reestructuración del sector bancario.

Estas reformas estructurales tienen el potencial de "hacer crecer sustancialmente la productividad y el empleo, y, al mismo tiempo que revitalizan el crecimiento económico, mejoran la habilidad de los países de ajustarse ante circunstancias adversas reasignando recursos y reestructurando las economías", según el IEE.

7. La estabilidad política mejora las expectativas. Un factor adicional ha sido la estabilidad política alcanzada tras la formación de Gobierno el pasado noviembre, puesto que ha afianzado la formación de expectativas de expansión y, en consecuencia, el crecimiento económico.

Tras más de un año de interinidad del Ejecutivo, y las incertidumbres inherentes a los procesos electorales vividos, en el que la inversión se ralentizó, la perspectiva de una legislatura larga provoca una reactivación económica. Por ejemplo, mediante la recuperación de proyectos congelados y la contratación adicional de trabajadores para los que ya estaban en marcha.

8. Los efectos positivos de la reforma laboral. Según la OCDE, tras la puesta en marcha de la Reforma Laboral en 2012, al año siguiente se creaban 25.000 nuevos contratos indefinidos al mes. “La reforma del mercado de trabajo de 2012 en España ha supuesto un paso decisivo para abordar y resolver algunos problemas estructurales”, señala el informe del IEE.

Unas medidas que siguen influyendo en el mercado laboral actual. Ha tenido un efecto positivo en la contratación, sobre todo en el segmento de los trabajos indefinidos, y también ha acortado los períodos de desempleo. Según los analistas, gracias a la reforma laboral una persona desempleada necesita, de promedio, un menor número de días para encontrar un puesto de trabajo.

9. Las consecuencias de la 'segunda ronda' de la creación de empleo. Tras una larga recesión, los desempleados que consiguen trabajo mejoran sus expectativas y, como consecuencia, su propensión al consumo aumenta. Tras una situación inicial de elevado desempleo, una fuerte y continua creación de puestos de trabajo termina provocando un aumento de la demanda interna. Es lo que los economistas definen como efecto de 'segunda ronda'.

Además, esta situación que se está viviendo actualmente en España  de aumento del empleo y del consumo provoca un incremento de la inversión. En definitiva, existen efectos no lineales de la creación de empleo sobre la actividad económica.


A esto se suma que la contención salarial ha tenido efectos positivos en la creación de empleo y la reducción del desempleo. Para conseguir incrementos de los salarios que afecten al mayor número de personas, primero es necesario alcanzar el pleno empleo. Así, el IEE destaca que “solo mediante aumentos generalizados de la productividad se puede garantizar un crecimiento sostenible de los sueldos, de otra manera, se generaría una espiral inflacionista”.

10. La nueva oferta de crédito. Desde el lado de la oferta del crédito, la experiencia previa a la crisis y un marco regulatorio más exigente están facilitando el desapalancamiento de los hogares y las empresas.

Este proceso de reducción de la deuda, iniciado en el sector empresarial y que todavía está en marcha, está siendo fundamental para consolidar su crecimiento actual y para aumentar los niveles inversión. Además, el número de empresas que tienen restricciones de acceso a la financiación se ha reducido significativamente y se está incrementando el valor de las nuevas operaciones de crédito.
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