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BANCO MUNDIAL

Los 6 problemas que pueden surgir a la hora de apostar por la revolución digital

24 de Febrero de 2017
En la presentación de sus predicciones tecnológicas para los próximos 12-18 meses para el tejido empresarial español.

Más del 50% de la población mundial tiene acceso a Internet.

La revolución digital es un hecho. Más del 50% de la población mundial tiene acceso a Internet y se ha convertido en un nicho de mercado relevante, por no decir esencial, para las empresas. La economía digital se va consolidando y cada vez más ciudadanos realizan sus compras a través de esta plataforma.

La patronal AMETIC, que aglutina a las principales empresas involucradas en el proceso de transformación digital, ha elaborado una hoja de ruta para que las empresas, las instituciones públicas y los ciudadanos, se adapten a la nueva revolución tecnológica. Además, un informe del Banco Mundial recuerda que a la hora de enfrentarse con el gigante de Internet es necesario tener en cuenta los principales problemas que pueden surgir. Estos son los 6 retos con los que se pueden encontrar las empresas:

1. La concentración del poder de mercado. Mediante Internet las empresas logran economías de escala pero el entorno inhibe la competencia. El resultado podría ser la excesiva concentración del poder y el surgimiento de monopolios,"lo que dificultaría la innovación futura", según el Banco Mundial.

Las empresas más grandes, las de crecimiento más rápido, las de mano de obra altamente cualificada, las orientadas a las exportaciones y las de zonas urbanas tienden a utilizar en mayor medida las tecnologías digitales.  Esto hace que, con Internet, se creen fácilmente los monopolios naturales. En el caso de España, donde el 99% de las empresas son pymes, la competencia en materia digital de las multinacionales puede hundirlas. Lo que está claro es que esta tendencia dificulta la entrada de nuevas compañías.

2. La mayor desigualdad laboral. A través de Internet se automatizan numerosas tareas, lo que es una evidente mejora para la empresa. El problema es que muchos trabajadores no poseen las habilidades que la tecnología potencia. Así, el resultado será una mayor desigualdad y no una mejora en la eficiencia.

Además, las máquinas que una empresa compra son una inversión, y si el empleado no tiene los conocimientos para aprovechar todo su potencial se pierde parte de lo invertido. "La desigualdad se ha incrementado más allí donde este traspaso de ingresos desde el trabajo hacia el capital fue mayor", resalta el organismo. 

3. La falta de normativa lleva a un mayor control. Cuando Internet ayuda a superar las barreras a la información que impiden brindar servicios pero los Gobiernos no rinden cuentas a sus ciudadanos, el resultado será un mayor control y no una mayor  inclusión de la población. Para salvar la brecha entre las tecnologías en proceso constante de cambio y las instituciones que no cambian, "será necesario implementar iniciativas que consoliden la transparencia y la rendición de cuentas de los Gobiernos", afirma el estudio.

4. Las barreras en la introducción digital. Otro de estos impedimentos con los que se pueden encontrar las empresas son los elevados aranceles de importación de bienes y servicios digitales que se aplican en algunos países. De hecho, la UE pretende cambiar la forma en la que se realizan estos intercambios dentro de la Unión, con el fin de liberalizarlos.

5. El desafío del volumen de información. El enorme cúmulo de información personal identificable que muchas de estas empresas recopilan plantea también nuevos desafíos. Las empresas que recopilan datos a menudo los venden a terceros. En concreto, sólo el 18% de los encuestados franceses y el 16% de los alemanes piensan que la información privada que se vuelca en Internet está muy segura. 

"Los datos fácilmente accesibles como los “Me gusta” de Facebook pueden indicar ciertas características personales que se consideran información delicada, como orientación sexual, etnia, opiniones políticas y religiosas, rasgos de la personalidad, inteligencia, felicidad, uso de sustancias adictivas, separación de los padres, edad y sexo", explica el informe del Banco Mundial. 

Asimismo, los sensores de los teléfonos inteligentes pueden inferir el estado de ánimo, el nivel de estrés, el tipo de personalidad y las características demográficas del usuario (sexo, estado civil, situación laboral, edad), así como si padece trastorno bipolar, si fuma, su bienestar general, el grado de avance de la enfermedad de Parkinson, sus patrones de sueño, su grado de felicidad, la cantidad de ejercicio y el tipo de actividad física o movimientos que realiza.

¿Cuáles son los riesgos? La entidad mundial destaca dos:

- Los delitos informáticos, como el robo de identidad cuando los datos almacenados en sitios inseguros caen en manos equivocadas.

- La discriminación, cuando los consumidores deben pagar una prima o una tasa de interés más alta, o cuando se les niega un trabajo sobre la base de información errónea que no les resulta fácil corregir. 

6. La polarización del mercado laboral. La proporción de empleo en las ocupaciones de alta cualificación va en aumento, al igual que en las ocupaciones poco cualificadas. El porcentaje de empleo en ocupaciones de capacitación media, en cambio, disminuye en la mayoría de los países en desarrollo para los que se dispone de datos, ya que las tecnologías son capaces de sustituirlos.

Es cada vez más habitual que las máquinas puedan realizar tareas rutinarias con mayor rapidez y a un costo menor que los seres humanos, y muchas de las actividades que hoy en día se consideran no rutinarias (como la traducción, la suscripción de seguros o incluso los diagnósticos médicos) en el futuro podrían ser ejecutadas igualmente bien por computadoras.
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