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ANÁLISIS

12 tendencias que cambiarán radicalmente la forma de trabajar de las empresas

11 de Mayo de 2017
  • José Luis Laguens
En el conjunto de países de la UE alcanzando en 2016 una cifra récord del 71,1% en promedio.

12 tendencias que cambiarán radicalmente la forma de trabajar de las empresas.

En los próximos años asistiremos a cambios radicales en la forma en que las empresas organizarán el trabajo. Un informe publicado por la consultora BCG evalúa las grandes tendencias que en un futuro cercano transformarán las organizaciones. El documento “Twelve forces that will radically change how organizations work” identifica hasta doce fuerzas que aportarán cambios significativos en la forma de trabajar de las empresas.

Estas fuerzas de cambio o megatendencias afectarán tanto a la demanda como a la oferta de talento y revolucionarán la manera en que las empresas organizarán su operativa, obligando a sus líderes a repensar los conceptos básicos de gestión. Necesitarán adaptar su organización a dichos cambios y un nuevo enfoque para gestionar los recursos humanos.

Las empresas tendrán que reinventar su forma de trabajar y los límites entre el ámbito interno y externo de la empresa serán más difusos. La velocidad y la agilidad serán factores esenciales y las empresas necesitarán desarrollar y reciclar continuamente a sus empleados, particularmente en lo que se refiere a las competencias digitales. La tecnología se convertirá en un requisito competitivo imprescindible. 

Estas son las doce tendencias:

1. Automatización
Los avances en el campo de la robótica y la inteligencia artificial no solo obligarán a trabajar de manera conjunta a las personas con las máquinas, sino que éstas podrán reemplazar a los humanos en el desempeño de cada vez mayor número de tareas, tanto en las fábricas como en las oficinas. Por otro lado, aumentará la demanda de talento en áreas tecnológicas emergentes como la analítica de datos, desarrollo de aplicaciones o diseño de experiencia de usuarios.

2. Big data y análisis avanzado de datos
Los avances en ambas áreas permitirán explotar enormes cantidades de datos para optimizar las decisiones estratégicas y de gestión, la productividad y sus capacidades comerciales y de marketing. Las empresas necesitarán aplicar estas herramientas en todas sus áreas operativas.

3. Acceso a la información y las ideas
La posibilidad de captar información e ideas de cualquier lugar y desde cualquier sitio se ha multiplicado de manera exponencial, propiciada por la expansión y el abaratamiento de las tecnologías para el tratamiento de la información y la comunicación. Los empleados podrán estar continuamente conectados, accediendo a datos desde cualquier localización y trabajando a distancia de un modo colaborativo con sus colegas a nivel global en tiempo real. Estos podrían incluso no pertenecer a la empresa, como ocurre ya en importantes compañías líderes del sector de las tecnologías de la información.

Por otro lado, el desarrollo de la economía colaborativa facilitará que las empresas hagan cada vez más uso del "crowdsourcing" para abordar proyectos concretos con equipos de expertos autónomos en lugar de contar con empleados propios a tiempo completo. Esta práctica irá haciendo más difusos los límites tradicionales entre empleados y empleadores.

4. Simplificación de la complejidad
Los avances tecnológicos aportarán beneficios pero también complejidad, acelerando los ciclos de los negocios, de modo que las empresas tendrán que simplificar su estructura, ser más ágiles e innovadoras y comprender mejor las necesidades de los clientes.

5. Agilidad e innovación
Algunos enfoques organizativos innovadores, inspirados en el desarrollo de software, están siendo adoptados por empresas para agilizar su operativa aplicando nuevas metodologías más flexibles y eficientes en los procesos.

6. Nuevas estrategias hacia los clientes
Los límites entre las empresas y sus consumidores son cada vez borrosos gracias a Internet. Los consumidores están cada vez mejor informados y son más exigentes; esperan ofertas más personalizadas y colaborar con las empresas en el desarrollo de sus productos y servicios. Además, demandan también otros valores más allá de los comerciales, como la responsabilidad social o la sostenibilidad ambiental.

7. Cambios demográficos
El envejecimiento de la población mundial, especialmente en algunas economías avanzadas, provocará en los próximos años un importante déficit de fuerza laboral. Se estima que esto ocurrirá en las 15 principales economías del mundo que representan el 70% del PIB global. Al mismo tiempo, en muchas economías emergentes la población joven aumentará rápidamente y muchos jóvenes no podrán adquirir la cualificación necesaria para su empleabilidad, planteando un importante reto laboral. Por otro lado, la generación de jóvenes nativos digitales, con formación, expectativas y orientaciones diferentes a sus predecesores, serán más difíciles de retener por las empresas.

8. Desequilibrios en competencias
La digitalización está creando una fuerte demanda de cualificaciones específicas en las empresas, pero muchas de ellas están encontrando dificultades para encontrar el personal adecuado por la rápida evolución de los avances en el ámbito digital. Algunas empresas han optado por desarrollar las cualificaciones necesarias entre sus propios empleados.

9. Cambios geopolíticos y de poder económico
Los conflictos geopolíticos en el mundo están bloqueando la circulación de talento en los países más afectados por ellos, favoreciendo su infrautilización y reduciendo la posibilidad de ser aprovechado en otros países donde se demanda.

10. Diversidad e inclusión
Estos valores, en un mundo globalizado, son cada vez más necesarios en las organizaciones. La inmigración, la movilidad laboral y la integración laboral de la mujer y de minorías sociales suponen una oportunidad estratégica para las empresas, que pueden utilizar la diversidad para mejorar la innovación y la productividad y llegar a más segmentos de clientes.

11. Individualismo y emprendimiento
La independencia es un valor motivador para una amplia parte de la población, sobre todo entre las jóvenes generaciones de "millennials", que tienden a mostrarse contrarios a realizar el mismo tipo de trabajo durante largos períodos de tiempo y al individualismo. Impulsados por sus conocimientos digitales, muchos de ellos prefieren el emprendimientos y el autoempleo en lugar de los empleos tradicionales. Las empresas tendrán que adaptar sus estrategias de recursos humanos a sus aspiraciones para aprovechar estos jóvenes talentos.

12. Bienestar y objetivos profesionales
Las jóvenes generaciones no solo esperan de sus trabajos compensaciones económicas, sino también beneficios que les aporten un mayor bienestar, mejores condiciones laborales o sentir que su trabajo tiene un impacto social. En el futuro, las empresas deberán ser más flexibles para adaptarse a estas demandas.
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